Estudian la alimentación de las vacas para mejorar su carne

Carpaccio de vaca galegaCada año. 100.000 vacas gallegas van al matadero una vez que dejaron de dar leche, bien por edad o por otras muchas causas, entre las que se encuentra, por ejemplo, la infertilidad. Una vaca que no empreña, por muy joven que sea, no de la leche, y si no de la leche… para Frigsa, como se decía cuando este matadero lucense era la referencia en la provincia.

Los ganaderos siempre pensaron que esas vacas, especialmente las más viejas, terminaban convertidas en salchichón, destino cierto para algunas, pero no es menos verdad que las mejores pueden acabar en las mesas de los más selectos restaurantes, con el escarnio, que diría Flavio Morganti, de que su carne se presente como de buey. Porque bueyes, lo que se dice bueyes, ya van quedando pocos… por no decir ninguno.

Ahora la Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Innovación e Industria y en colaboración con el Centro Tecnológico de la Carne y de la Calidad Alimentaria de Galicia (CTC), está desarrollando un estudio sobre la alimentación que deben recibir las vacas descartadas de la producción lechera para convertirse en proveedoras de carne de la mejor calidad.

Parece que un silo elaborado exclusivamente con la mazorca del maíz y complementado con un pienso rico en pipas de girasol es lo que está dando los mejores resultados, aparte de que la carne así obtenida presenta algunos aspectos funcionales de cierto interés, como la presencia de CLA, un ácido graso con efectos positivos sobre el control de la grasa corporal del consumidor, el colesterol y el sistema inmunitario.

Los autores del estudio consideran que la carne de las vacas así alimentadas podría tener tres usos: “Los primeros resultados del estudio avanzan que la carne se podría vender en fresco con tres tipos de usos de calidad: el lomo para chuletón de buey, el cuarto trasero para cecina y el cuarto delantero para hamburguesas con propiedades nutricionales específicas.”. El entrecomillado lo copio literalmente de la nota de prensa remitida por la Consejería de Innovación e Industria de la Xunta de Galicia, en la que por arte de birlibirloque la carne de vacas de leche descartadas se convierte en “chuletón de buey”. Cosas veréis… Flavio.

Las reclamaciones al Instituto Galego de Consumo, que depende de la Consellería de Innovación e Industria

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