
Esperan 50.000 visitantes al año y en la finca producirán un vino que quieren vender solo en bodega

Esperan 50.000 visitantes al año y en la finca producirán un vino que quieren vender solo en bodega
Quinta do Buble (D.O. Monterrei), y Joaquín Rebolledo Barrica 2006 (D.O. Valdeorras), en las categorías de blanco y tinto respectivamente, fueron considerados los mejores vinos de Galicia en la XX Cata de los Vinos de Galicia, que finalizó hoy en Monforte de Lemos. Participaron 223 marcas de 156 bodegas.
Los restantes vinos premiados fueron los siguientes
D. O. Ribeiro
1º Acio de Ouro: Casal de Armán
2º Acio de Prata: Gomariz X
3º Acio de Bronce: Pazo Do Mar Expresión
D. O. Valdeorras
1º Acio de Ouro: Erebo
2º Acio de Prata: Viña Abad
3º Acio de Bronce: Viña Somoza Godelllo Selección
D. O. Rias Baixas
1º Acio de Ouro: Finca De Arentei
2º Acio de Prata: Martin
3º Acio de Bronce: Pazo da Bouciña
D. O. Ribeira Sacra
1º Acio de Ouro: Algueira
2º Acio de Prata: Adega Barbado
3º Acio de Bronce: Peza do Rei
D. O. Monterrei
1º Acio de Ouro: Pazo de Monterrei
2º Acio de Prata: Fragas do Lecer
3º Acio de Bronce: Ladairo Blanco
Cosechero blanco
1º Acio de Ouro: Viña Axentea
2º Acio de Prata: Castro de Lobarzan
Cosechero tinto
1º Acio De Ouro: Castro De Lobarzan
2º Acio de Prata: San Mamed
3º Acio de Bronce: Estrela
X Cata das Augardentes de Galiza 2008
Al mismo tiempo se realizó la X Cata das Augardentes de Galicia, en la que participaron 26 marcas, con el siguiente palmarés:
1º Pote de Ouro: Pazo Señorans
2º Pote de Prata: La Val
3º Pote de Bronce: Quenza
El Pazo de Baión, que en otro tiempo fue narco-residencia, queda finalmente en Galicia.
- No me irá a decir que un multimillonario quería trasladarlo piedra a piedra al otro lado del Atlántico.
Pues no señora, la cosa no va por ahí. Lo importante de Baión, a nuestros efectos, es que está rodeado de 20 hectáreas de viñedo incluido en la denominación de origen Rías Baixas que, finalmente, va a quedar en manos de una empresa gallega, Condes de Albarei, con la que competían empresas de la Rioja y de Cataluña.
Pienso que es importante que una propiedad tan singular como Baión quede en manos gallegas, pero eso no significa que la llegada de capitales foráneos a nuestro sector vitivinícola sea indeseable. Más bien todo lo contrario. Muchos de los grandes avances registrados en los últimos tiempos en los vinos gallegos vinieron de la mano de empresarios o enólogos no gallegos, que ven las cosas de diferente manera y aportan ideas nuevas y frescas. Bienvenidos sean, pero me alegro de que Baión siga siendo gallego.
“Excelente” es la calificación oficial otorgada por el consejo regulador de la denominación de origen Rías Baixas a la cosecha de 2007. Según su presidente, José Ramón Meiriño, la decisión “fue muy meditada, no porque se hubiera discutido la calidad de la añada, sino porque se pretende buscar parámetros que nos obliguen a ser mucho más exigente en la calificación de nuestros vinos”.
Según el departamento técnico del consejo regulador, en los vinos de 2007 destaca la “excelente graduación y un niveles de acidez muy bien equilibrados”, con rendimientos uva/mosto inferiores a los de años anteriores y “mostos muy aromáticos y con buen equilibrio grado-acidez”. En la calificación también se tuvieron en cuenta otras evidencias, tales como los premios concedidos en este año a los vinos de la denominación de origen.
Mañana en “Arroz con chícharos” (Cadena SER Galicia) hablaremos de estos temas con José Ramón Meiriño, presidente del consejo regulador, que el pasado miércoles en Madrid, en el transcurso de la presentación de la añada a los periodistas gastronómicos madrileños destacaba el incremento de las exportaciones de Rías Baixas registradas en el último año: un 60 por ciento más que el año anterior.
Entre joyas
En el reciente viaje por el Ampurdán visité las instalaciones de Vins i Licors Grau, en Palafruguell, el segundo distribuidor de vinos y licores de España por volumen de negocio. Doce millones de botellas salen cada año de sus almacenes camino de restaurantes, tiendas y supermercados. Y también de los domicilios particulares, ya que la firma dispone de una tienda abierta al público en la que ofrecen más de 8.000 referencias de vinos y licores.
Uno de los espacios más destacados es el destinado a lo que los propietarios denominan “grandes vinos” con, naturalmente, grandes precios. El espacio de los grandes vinos está climatizado, con 17 grados de temperatura estable y humedad controlada. Las mismas condiciones tiene el almacén de 1.200 metros cuadrados donde se guardan las botellas destinadas a reponer las que se venden en la tienda. Más de 6.000 euros marcaba la botella más cara, de la que ni me molesté en anotar la marca ya que no he previsto comprar ninguna caja de él en los próximos días.
Como no podía ser de otra manera, entre los grandes vinos de Vins i Licors Grau había también una representación de caldos gallegos. Pequeña pero escogida: Organistrum (Rías Baixas), As Sortes (Valdeorras) y Emilio Rojo (Ribeiro). En el almacén de grandes vinos también vi cuatro cajas de Nora (Rías Baixas), referencia en la que no repara en la tienda. El Organistrum, ya se ve en la foto, se cotizaba a más de 14 euros, mientras que As Sortes supera los 21 y el Emilio Rojo los 24. En el almacén no había precios, así que no sé a cómo iba el Nora.
Me sorprendió encontrar en esa parte de la tienda un vino dulce de marca “De puta madre”, así que no me pude resistir a hacer la pregunta graciosa del día: “¿Habrá entonces un ‘El vino que venda Asunción’?”. “No, ese no hay” fue la respuesta de mi acompañante, uno de los cuatro propietarios del negocio.
Dos tintos gallegos triunfaron en el reciente II Concurso de los Vinos del Noroeste, celebrado la pasada semana en Ponferrada, dominado, como era de esperar, por los vinos del Bierzo.
Pero en el apartado de tintos jóvenes, las denominaciones de origen gallegas encontraron un espacio para Lagar del Cigur y Castro de Lobarzán. El primero de estos vinos, de Valdeorras, consiguió una medalla de oro en la categoría de tintos mencía jóvenes, mientras que el segundo, de Monterrei, llevó un oro en la categoría de tintos jóvenes. El resto de medallas (hasta un total de tres oros) en ambas categorías correspondieron a vinos del Bierzo.
En el apartado de blancos cinco de las seis medallas de oro vinieron para Galicia: Sameiras 1040, Cuñas Davia Barrica (Ribeiro) y Don Pedro de Soutomaior Tempo (Rías Baixas) en la categoría de blancos en barrica, y Don Pedro de Soutomaior Nieve Carbónica (Rías Baixas) y Beade Primacía (Ribeiro), en la de blancos, categoría en la que también recibió medalla de oro Vega de la Reina Sauvignon Blanc, de la denominación de origen Rueda.
En el concurso participaron más de 300 vinos de Galicia, Castilla y León, Asturias, Cantabria y Norte de Portugal.
La noticia pasó por Galicia sin que nos fijásemos en ella, pero hace ya casi una semana que el grupo catalán Codorníu presentó su “Raimat albariño”, un vino elaborado en las bodegas que el grupo tiene en la denominación de origen Costers del Segre (Lleida) con las uvas de la variedad albariño procedentes de viñedos plantados allí hace ocho años. Es el primero vino español elaborado con albariño fuera de Galicia.
La presentación se realizó en Londres, donde Codorníu también anunció que va a elaborar un vino en la D.O. Rías Baixas (Leiras), para lo cual alquiló parte de las instalaciones de una bodega pontevedresa. Ya se verá cuanto vino de una y de otra D.O., elaborado con albariño, comercializan. Mientras no se demuestre el contrario, a mí la presencia de Codorníu en Rías Baixas me huele la operación de marketing para apoyar el “albariño” catalán.
“Cerveceros de España” y las empresas demoscópicas que trabajan para ellos toman de coña a los consumidores de cerveza. Los periódicos de mañana informarán de que los gallegos prefieren tomar las cañas con Rodríguez Zapatero, Fraga, Rajoy, Touriño y Fernando Alonso, Raúl y Ángel Quintana, por ese orden. Los resultados salen de una supuesta encuesta realizada para dichos Cerveceros.
Pasado mañana los mismos periódicos informarán de que los gallegos prefieren la cerveza (31%) para el aperitivo, seguido de los refrescos de cola (19%) y limón (9%) y el vino (7%). No estoy trabajando con una bola de cristal, me limito a reproducir los porcentajes publicados hace un año.
Entre las tapas más destacadas estarán la tortilla, las aceitunas y la ensaladilla, así como las patatas bravas y ali-oli, las gambas y otras delicias. Ni empanada, ni callos, ni pulpo ni otras trangalladas.
Cada primavera la misma encuesta ataca de nuevo. Digo la misma porque los resultados se repiten año tras año. Los periódicos no preguntan cómo, donde, cuando, a quien, de que manera, se hicieron las encuestas, en caso de que se hayan hecho.
Como el asunto no da para más, invito a visitar los post sobre este tema publicados el año pasado. Como supongo que Angelina Jolie no está ahora para andar de vinos, este año casi la voy a cambiar por Mabel Rivera, que es el primer nombre que me viene a la cabeza, seguramente porque acabo de leer algo sobre ella en el periódico.
También hay algún dato sobre el consumo real de cerveza y vino en Galicia.
Tienen los madrileños una curiosa costumbre que llama la atención de los etnógrafos y viajeros procedentes de otras culturas: salir de cañas con los amigos (yo sé algo del asunto, que para algo viví en el foro 18 años). Se reúnen varios colega y van de bar en bar, bebiendo vasos de cerveza (que llaman cañas cuando deberían decir cañas de cerveza, ya que caña es el vaso, no el contenido). Para acompañar la cerveza los madrileños comen pequeñas porciones de tortilla de patata, boquerones en vinagre, aceitunas, gambas, calamares fritos, y cosas por el estilo en los sitios de altura. En las tabernas más populares la cerveza resulta más barata, pero la tapa, que así se llama esa pequeña porción de alimento, no va más allá de un poco de sangre cocida, unos trozos de patatas acabadas de freír con sal como todo aliño…
Centro esta descripción en Madrid por ponerle un lugar geográfico a la cosa, pero el acontecimiento se repite en muchos otros lugares de España. En Galicia no. En Galicia se reúnen los amigos para salir tomar unos vinos. Lo que sí se repite entre nosotros es la costumbre de comer las tapas, aunque el contenido de las mismas sea bastante diferente que en Madrid.
Ya notarían algo de coña en la manera de contar el cuento. Es que no me parece serio que un año más nos vengan con la coña de las encuestas sobre el consumo de cerveza y sobre los personajes con que nos iríamos de cañas. La encuesta publicada en algunos periódicos dice que los gallegos se irían de cañas con Zapatero y Fraga, por ese orden. Lástima que no preguntaran con quien iríamos a tomar unos vinos, que a mí, si me dan a escoger, prefiero a Angelina Jolie. Mi mujer no, ella prefiere a Miel Gibson. Cosas de las encuestas.
Pero al final los gallegos salimos a tomar algo con los amigos, y en mi círculo de amistades no está ninguno de los cuatro personajes citados. Lo que ya no es tan seguro es lo que bebemos los gallegos. Por lo menos no parecen estar muy seguros los autores de la encuesta. El periódico dice que el 31% prefiere la cerveza, seguida de los refrescos de cola (19%) y de los de limón (9%).
Como esos datos, referidos a Galicia, me parecen más falsos que los billetes de 37,50 pido que me manden la información completa. Sorpresa: este año solo se fijo una encuesta sobre la compañía preferida, pero no sobre la bebida. Los datos sobre el dominio de la cerveza en nuestros gustos son del año pasado, según me dicen, aunque los que me remiten están datados en agosto de 2003.
El informe confirma los datos que recogí unas líneas antes y añade que el cuarto lugar está ocupado por el vino (7%). Si no me equivoco esto supone que por cada gallego que toma vino en el aperitivo, hay cuatro que beben refrescos de cola o limón y cinco que beben cerveza. Mientras, el Ministerio de Agricultura asegura que el consumo de vino en Galicia duplica al de cerveza, por lo que solo nos queda deducir que en las comidas y fuera del aperitivo los gallegos le damos al morapio de manera desaforada.
Por lo que respeta a las tapas, la encuesta dice que el 36% por ciento de los gallegos prefieren la tortilla de patatas, seguida de las aceitunas y la ensalada rusa. Después vienen el jamón, chorizo y lomo, los tres metidos en un saco, los calamares a la romana y así hasta un total de 19 especialidades tan gallegas como las gambas al ajillo, las rabas, el pescado frito (supongo que será pescaíto andalú) y otros. Como el porcentaje más bajo de los 19 productos de la lista corresponde a las anchoas y a las patatas bravas, con un mísero 1% en cada caso, supongo que la empanada, los callos, la zorza, la oreja, y otros productos no están presentes porque a los gallegos no nos gustan, lo que demuestra la tremenda equivocación de nuestros hosteleros, que se empeñan en ponernos callos cuando preferimos, pongamos por caso, rabas. Afortunadamente, entre los 19 productos está el pulpo á feira, que prefiere el 2 por ciento de los encuestados.
¿Se reconocen ustedes en estos resultados o, como yo, piensan que nos están tomando de coña?. Aseguran los responsables del trabajo que hicieron 1.700 consultas en toda España (por población a Galicia le corresponden alrededor de 100), pero yo estoy por creer que tampoco esto es cierto. Claro que siempre cabe la posibilidad de que hubieran preguntado a cien gallegos residentes en Madrid cuando andaban de cañas. Entonces sí, los resultados sería fiables y yo no tendría razón para, una vez más, comportarme como un destripa encuestas enfadado.
Me olvidaba de decir que la encuesta fue hecha bajo encargo de una asociación de cerveceros españoles. Y también que yo comienzo bebiendo cerveza cuando salo con los amigos.