El rey de los vinos gallegosDicen que las casualidades nunca vienen solas (o algo parecido) y resulta que va a ser verdad.

La publicación hace unos días de una postal del vino “Río Miño” despertó el interés por la misma del autor do blog Maquiáns dedicado a cuestiones de aquella villa, reproduciendo aquella postal y, finalmente, recuperando una receta de cocina publicada en Galicia. Diario de Vigo el 17 de mayo de 1923: Salmón al vino Río Miño, que reproduzco a continuación por gentileza de Maquiáns, en cuyas páginas se pueden encontrar algunas cosas más sobre este vino.

Arte culinario
Por XARRICH
Expresamente para D. José Uzal.

Salmón al vino “Río- Miño”
Se escoge un buen salmón, muy fresco. Se puede sustituir el salmón por una gran lubina.

Ya limpio se le extrae la es­pina por la parte inferior, procurando no estropear la cabeza ni la cola. Una vez extraída la es­pina se sazona con sal, pimienta y jugo de limón. Se pone dentro de una tartera con dos litros de vino blanco “Rio-Miño”, deján­dolo en esta maceración unas cuatro horas en sitio fresco, con el fin de que el pescado absorba el buqué u aroma que emana el vino.

De otra parte se extraen la piel y las espinas dedos lenguados machacando la carne o bien pasándola por la máquina. A falta de esta, machacase a cuchillo, picándola bien y sazonándola con sal, pimienta y nuez moscada, dos vasos de vino tostado “Río Miño”, tres yemas de huevo, una copita de nata fresca o mantequilla derretida, una langosta cocida de antemano y cortada a daditos pequeños. Esta pasta se coloca en el interior del salmón, donde se extrae la espina y se le da la estructura primitiva, envolviéndolo en un papel de barba untado de mantequilla. Con todas las precauciones se coloca dentro de una placa pescadera. con su rejilla, agregándole el vino de maceración, dos cebollas corladas, dos dientes de ajos, una hoja de laurel, otras de perejil, un bote de salsa de tomate y la sal correspondiente. Se pone luego en el horno a fuego moderado por espacio de una hora.

Al transcurrir dicho tiempo, se saca el pescado con la rejilla, y se deja en sitio caliente, pasando el jugo por el tamiz, y se trasladada dentro de una cacerola que se pone a reducir al fuego fuerte hasta que se vuelva un poco espeso. Después se le extrae toda la grasa y torna a pasar por el tamiz, añadiéndole dos botellas de vino “Río-Miño” tinto.

Se pone de nuevo a reducir al fuego un cuarto de hora, y luego se le agregan una lata de Caviar, unas gotas de esencia de an­choas, un poco do salsa inglesa (Perrins), un poco de mante­quilla, tres yemas de huevo, jugo de limón y unas gotas de vinagre perfumado.

Trabase bien esta salsa, de­jándola al baño maría, ponién­dola por encima unas gotas de vino tostado a ser posible “Río Miño”.

Manera de montar el plato

Téngase preparado arroz cocido en blanco, bien sazonado, y póngase al fondo de una fuen­te, dándolo la misma forma que el salmón, pues éste, después de quitarle el papel de barba, se coloca cuidadosamente encima del arroz.

Ya colocado, se rocía con la salsa del baño maría, guarnecien­do los bordes de la fuente con huevos duros, patatas nuevas, trozos de langosta y filetes de anchoas alternadas y a gusto del ejecutante.”

El rey de los vinos gallegosLa fotografía es de una postal remitida en abril de 1925 desde Ribadavia a una empresa sevillana pidiendo presupuesto de termómetros y columna de mercurio para rectificadores de alcoholes.
En la etiqueta de la botella se puede leer, en la franja roja inferior, que el concesionario exclusivo para la venta en España y el extranjero es José Uzal García. También en la parte superior de la etiqueta aparece la palabra Uzal entre las palabras marca y registrada.
Resulta interesante ver como la postal sirve para publicitar no solo riveiro blanco y tinto, sino también el tostado.
En una consulta rápida, encuentro varias referencias a José Uzal García en periódicos de la época, tanto en Vigo como en Santiago. Parece que no solo comerciaba con vinos, sino también con seguros y era corredor de bolsa.
Tener un hermano metido en el mundo de la filatelia da a veces estas sorpresas. Gracias Fran.

Isaac Díaz Pardo murióelo 5 de enero de 2011, en el mismo día que Ramón María del Valle Inclán (5 de enero de 1936) y ya reposan muy cerca en el cementerio compostelano de Boisaca.

Isaac era un hombre sencillo y, por lo que se, austero y no muy dado a los placeres culinarios. Dejó una impresionante obra intelectual, artística e industrial, entre la que aquí debo destacar la creación de la factoría de Sargadelos, de la que salieron tantas vajillas que se atesoran en las casas gallegas y del resto de España.

La fotografía que acompaña a este recuerdo es la de una botella de “Amadeus” de la cosecha de 1994, ilustrada por Díaz Pardo.

Amadeus era un vino elaborado con uvas de la variedad treixadura por la Cooperativa do Ribeiro, que durante varios anos consecutivos ilustró este vino con obras de los más destacados pintores e ilustradores gallegos.

La marca desapareció por problemas con su nombre, problemas que vinieron de Bruselas. La Cooperativa substituyó el Amadeus por la actual “Colección Costeira”, pero abandonaron aquella bonita costumbre de las botellas serigrafiadas.

Poco a poco iré mostrando otras que guardo con mucho cariño.

Según un comunicado de la Xunta de Galicia, la Consellería de Medio Rural retiró del mercado el vino de Bodegas Barbantiño, acusada por el Consejo Regulador de la Denominación de Orixe Ribeiro de falsificación de contraetiquetas. La denuncia fue presentada el pasado día 2 de enero.

Medio Rural abrirá un expediente sancionador a la bodega por infracción muy grave contra la Ley de la Viña y el Vino, lo que puede suponerle a la empresa una multa de entre 30.001 y 300.000 euros.

La Xunta “lamenta el ocurrido en este caso, que considera puntual y aislado, pero al tiempo se exalta del correcto funcionamiento de los controles e inspecciones para localizar y evitar este tipo de situaciones. El Gobierno Gallego quiere insistir, al tiempo, en la calidad contrastada de los vinos gallegos en general y de los caldos certificados con el indicativo de las diferentes denominaciones de origen de la Comunidad Autónoma, que se ponen de manifiesto, precisamente, por esa eficacia de los sistemas de control y vigilancia, y enviar un mensaje de tranquilidad a la opinión pública y a los consumidores en general, precisando que se trata de un caso puntual y aislado, para nada representativo del sector vitivinícola gallego” y también asegura que no existe ningún tipo de riesgo sanitario.

En la web de Barbantiño no funciona el enlace con el apartado en el que se muestran las distintas marcas de la bodega. Según Xornal Galicia, los servicios de inspección encontraron contraetiquetas falsas en botellas de las marcas Real Bantiño, Bantiño y Viñaribia, marca esta última que no aparece entre las que recoje la web de la D.O..

El Concurso de Cata por Equipos Colección Costeira, organizado por la Cooperativa Vitivinícola del Ribeiro, llegó a su fin el 28 de noviembre, con la última prueba que enfrentaba a los equipos ganadores de las distintas semifinales y la posterior comida y entrega de premios, que tuvo lugar en las instalaciones de la cooperativa, en Ribadavia.

Finalmente el equipo de Pontevedra se hizo con el premio, adelantando por solo tres puntos al de Ourense. Los madrileños consiguieron la tercera plaza.

Después de las pruebas y antes de la entrega de premios la bodega nos obsequió con una comida fastuosa que diría mi admirado Joaquín Merino: centollos, bueyes de francia, cigalas, nécoras, camarones, langostinos, todo precedido por una estupenda empanada y seguido de cañas fritas, almendrados, rosquillas y dulces judíos de Ribadavia. Todo, naturalmente, regado con Viña Costira, Colección Costeira y Tostado de Costeira. Dieta gallega como dice la publicidad de Viña Costeira.

Antes de la comida se desvelaron los vinos empleados en la cata. Y las botellas fueron quedando en la mesa más próxima a la entrada. Justo la que yo compartía con el presidente de la Cooperativa, el presidente del Consejo Regulador de la D.O., el gerente de la cooperativa, el incansable Argimiro Levoso, el periodista de la Radio Gallega, Alberto Rivero, y dos invitados de las bodegas Muga, vinos que la Cooperativa distribuye en Galicia desde hace décadas. Como era una pena que el Chateau d’Yquem se fuera a echar a perder, no nos cortamos un pelo y dimos buena cuenta de el.

La comida fue como una gran boda gallega y ni en las mesas más activas fueron capaces de dejar limpias las fuentes donde los camarones, las cigalas o las nécoras parecían reproducirse por generación espontánea, que por mucho que les metieramos mano nunca las fuentes parecían tener fin. Creo que el equipo madrileño lleva una buena historia para contar a los amigos capitalinos, que reforzarán esa idea común a muchos mesetarios que piensan que en Galicia las nécoras andan sueltas por las aceras.

Los ganadores se llevan un estupendo viaje por las principales denominaciones de origen del Camino de Santiago.

Ahora dejo una galería de fotos. Los videos en otro momento

Me parece que allá por la primera mitad del siglo XX hubo alguna experiencia con un vino espumoso en Galicia. Pero igual lo soñé…”. Por una vez el texto entre comillas es mío propio. Se trata de la respuesta a un comentario publicado en un post sobre los espumosos gallegos.

No, no lo había soñado. Ordenar papeles tiene la ventaja, además de permitir limpiar el polvo de la mesa se trabajo, que inevitablemente se transfiere a las manos y a los pantalones (”serás cetrenos“, diría mi madre se me viera), permite encontrar papeles que uno ya no recordaba.

Yo no recordaba la fotocopia de aquella carta al director, publicada en La Voz de Galicia hace algunos años y en la que se de la cuenta del Gran Champagne Gulías, que fabricaba por tierras de Ourense hace ya más de un siglo, el arquitecto Manuel Vázquez Gulías.

Según cuentan en la web de Beariz, su villa natal, las levaduras venían desde París por vía marítima.


AlejandrusCuando vi la etiqueta en el escaparate de O Beiro pensé que se trata de un vino griego. Pero un examen más detallado de la misma me hizo caer en la cuenta de que se trata de un Ribeiro de cosechero, elaborado sobre lías y de la cosecha de 2007. El precio marcado es de 21 euros para llevar y 28 para consumo en la vinoteca.

Como el local estaba cerrado y no podía preguntar por el vino, marché con una pregunta fundamental en cabeza. ¿Porque un nombre en griego para un vino del Ribeiro?.

Y como lo mejor para quitar las dudas de la cabeza es preguntar, pues ayer llamé a Antonio Montero, elaborador del vino, que me explicó que la marca es casi el resultado de un juego de chavales. “Tengo dos hijos. El mayor se llama Antonio, Antonio Montero, igual que una de las marcas que elaboro. Así que a la otra quise ponerle el del pequeño, que se llama Alejandro. Lo de ponerlo en griego fue cosa de ellos“.

El vino salió al mercado el año pasado, pero con muy pocas botellas. Este año no saldrá hasta el mes de julio. Ahora reposa en barricas de roble francés, en las que pasa entre cinco y seis meses. Según indica el propietario, se elabora exclusivamente con un cien por cien de uva treixadura seleccionada.

Con motivo de su 40 aniversario, la Cooperativa Vitivinícola del Ribeiro convoca un concurso de Cata por Equipos en el que podrán participar aficionados y catadores profesionales en sus respectivas categorías.

El premio final en las dos categorías merece la pena: un viaje de enoturismo visitando tres históricas denominaciones de origen emplazadas en el Camino de Santiago: Burdeos, Rioja y Ribeiro

Tienen los vinos gallegos fama de ácidos y ciertamente acidez no les falta, pero esa es, justo, una de las cualidades que los hacen singulares y apreciados.

La acidez se contrarresta con dulzura, y ahí está la prueba de los refrescos de cola, con un grado de acidez muy superior al de un yogur, pero que nos saben dulce por la cantidad de azúcar o edulcorantes que llevan.

No voy a proponer yo la adición de azúcar al vino gallego, pero lo cierto es que en los últimos tiempos bodegas y consejos reguladores gallegos están trabajando en la búsqueda de vinos dulces, naturalmente dulces, elaborados en Galicia.

El éxito del tostado del Ribeiro no es ajeno a lo que está a punto de convertirse en moda. Durante décadas el tostado fue más un mito que una realidad, que se encontraba al alcance de pocos, muy pocos privilegiados. En la Cooperativa Vitivinícola del Ribeiro tomaron la iniciativa de devolver ese viejo vino gallego al mercado y, aunque siga siendo un producto minoritario, ya son dos las bodegas que tienen el tostado en el mercado, mientras otras trabajan en el mismo proyecto o en otros semejantes.

En el Ribeiro, los blogastrónomos gallegos tuvimos ocasión de probar el vino elaborado con uva helada en Casal de Armán. No era más que un experimento, pero por algo se empieza.

En la misma línea de vinos dulces elaborados con uva helada trabaja la bodega Mar de Frades, en Rías Baixas.

Sobre los trabajos que desarrolla el consejo regulador de Valdeorras tanto para la elaboración de tostados como de vinos dulces hechos de uva helada ya hablamos anteriormente en Colineta.

Y ahora le llega el turno a Monterrei, donde trabajan en la elaboración de vinos semejantes a los de Oporto, cortando la fermentación para conservar azúcar residual y encabezando con aguardiente vínico. El próximo domingo, en Arroz con Chícharos (Cadena SER Galicia) hablaremos sobre el asunto con el presidente del consejo regulador de la D.O. Monterrei, Antonio Anxel Méndez Atanes

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