
Esperan 50.000 visitantes al año y en la finca producirán un vino que quieren vender solo en bodega

Esperan 50.000 visitantes al año y en la finca producirán un vino que quieren vender solo en bodega
El Pazo de Baión, que en otro tiempo fue narco-residencia, queda finalmente en Galicia.
- No me irá a decir que un multimillonario quería trasladarlo piedra a piedra al otro lado del Atlántico.
Pues no señora, la cosa no va por ahí. Lo importante de Baión, a nuestros efectos, es que está rodeado de 20 hectáreas de viñedo incluido en la denominación de origen Rías Baixas que, finalmente, va a quedar en manos de una empresa gallega, Condes de Albarei, con la que competían empresas de la Rioja y de Cataluña.
Pienso que es importante que una propiedad tan singular como Baión quede en manos gallegas, pero eso no significa que la llegada de capitales foráneos a nuestro sector vitivinícola sea indeseable. Más bien todo lo contrario. Muchos de los grandes avances registrados en los últimos tiempos en los vinos gallegos vinieron de la mano de empresarios o enólogos no gallegos, que ven las cosas de diferente manera y aportan ideas nuevas y frescas. Bienvenidos sean, pero me alegro de que Baión siga siendo gallego.
“Excelente” es la calificación oficial otorgada por el consejo regulador de la denominación de origen Rías Baixas a la cosecha de 2007. Según su presidente, José Ramón Meiriño, la decisión “fue muy meditada, no porque se hubiera discutido la calidad de la añada, sino porque se pretende buscar parámetros que nos obliguen a ser mucho más exigente en la calificación de nuestros vinos”.
Según el departamento técnico del consejo regulador, en los vinos de 2007 destaca la “excelente graduación y un niveles de acidez muy bien equilibrados”, con rendimientos uva/mosto inferiores a los de años anteriores y “mostos muy aromáticos y con buen equilibrio grado-acidez”. En la calificación también se tuvieron en cuenta otras evidencias, tales como los premios concedidos en este año a los vinos de la denominación de origen.
Mañana en “Arroz con chícharos” (Cadena SER Galicia) hablaremos de estos temas con José Ramón Meiriño, presidente del consejo regulador, que el pasado miércoles en Madrid, en el transcurso de la presentación de la añada a los periodistas gastronómicos madrileños destacaba el incremento de las exportaciones de Rías Baixas registradas en el último año: un 60 por ciento más que el año anterior.
Entre joyas
En el reciente viaje por el Ampurdán visité las instalaciones de Vins i Licors Grau, en Palafruguell, el segundo distribuidor de vinos y licores de España por volumen de negocio. Doce millones de botellas salen cada año de sus almacenes camino de restaurantes, tiendas y supermercados. Y también de los domicilios particulares, ya que la firma dispone de una tienda abierta al público en la que ofrecen más de 8.000 referencias de vinos y licores.
Uno de los espacios más destacados es el destinado a lo que los propietarios denominan “grandes vinos” con, naturalmente, grandes precios. El espacio de los grandes vinos está climatizado, con 17 grados de temperatura estable y humedad controlada. Las mismas condiciones tiene el almacén de 1.200 metros cuadrados donde se guardan las botellas destinadas a reponer las que se venden en la tienda. Más de 6.000 euros marcaba la botella más cara, de la que ni me molesté en anotar la marca ya que no he previsto comprar ninguna caja de él en los próximos días.
Como no podía ser de otra manera, entre los grandes vinos de Vins i Licors Grau había también una representación de caldos gallegos. Pequeña pero escogida: Organistrum (Rías Baixas), As Sortes (Valdeorras) y Emilio Rojo (Ribeiro). En el almacén de grandes vinos también vi cuatro cajas de Nora (Rías Baixas), referencia en la que no repara en la tienda. El Organistrum, ya se ve en la foto, se cotizaba a más de 14 euros, mientras que As Sortes supera los 21 y el Emilio Rojo los 24. En el almacén no había precios, así que no sé a cómo iba el Nora.
Me sorprendió encontrar en esa parte de la tienda un vino dulce de marca “De puta madre”, así que no me pude resistir a hacer la pregunta graciosa del día: “¿Habrá entonces un ‘El vino que venda Asunción’?”. “No, ese no hay” fue la respuesta de mi acompañante, uno de los cuatro propietarios del negocio.
Dos tintos gallegos triunfaron en el reciente II Concurso de los Vinos del Noroeste, celebrado la pasada semana en Ponferrada, dominado, como era de esperar, por los vinos del Bierzo.
Pero en el apartado de tintos jóvenes, las denominaciones de origen gallegas encontraron un espacio para Lagar del Cigur y Castro de Lobarzán. El primero de estos vinos, de Valdeorras, consiguió una medalla de oro en la categoría de tintos mencía jóvenes, mientras que el segundo, de Monterrei, llevó un oro en la categoría de tintos jóvenes. El resto de medallas (hasta un total de tres oros) en ambas categorías correspondieron a vinos del Bierzo.
En el apartado de blancos cinco de las seis medallas de oro vinieron para Galicia: Sameiras 1040, Cuñas Davia Barrica (Ribeiro) y Don Pedro de Soutomaior Tempo (Rías Baixas) en la categoría de blancos en barrica, y Don Pedro de Soutomaior Nieve Carbónica (Rías Baixas) y Beade Primacía (Ribeiro), en la de blancos, categoría en la que también recibió medalla de oro Vega de la Reina Sauvignon Blanc, de la denominación de origen Rueda.
En el concurso participaron más de 300 vinos de Galicia, Castilla y León, Asturias, Cantabria y Norte de Portugal.