CentolaEl Diario Oficial de Galicia publicó el último día de 2009 el Plan General de Explotación Marisquera para 2010. A continuación recojemos las fechas de las vedas de los crustáceos. Para el caso de almejas, berberecho, navajas, pulpo, erizos, etc., las fechas se establecen en función da cada zona, por lo que es mejor consultar el DOG

Nécora (Necora puber). Del 2 al 5 de enero. Del 5 de julio al 31 de diciembre.

Lumbrigante (Homarus gammarus). Del 1 de julio al 31 de agosto.

Langosta (Palinurus elephas) Del 1 de julio al 31 de agosto.

Santiaguiño (Scyllarus arctus) Del 1 de octubre al 31 de diciembre.

Cangrejo (Carcinus maenas) Todo el año.

Conguito (Macropipus corrugatus) Del 2 enero al 31 de marzo. Del 1 de julio al 31 de diciembre.

Patulate (Macropipus depurador) Del 2 enero al 31 de marzo. Del 1 de julio al 31 de diciembre.

Centollo (Maja squinado) Del 2 de enero al 30 de junio. Del 28 de noviembre al 31 de diciembre.

En las zonas señaladas en el anexo I queda prohibido el calamento de artes de enmalle desde lo 1 al 31 de enero y desde lo 28 de noviembre al 31 de diciembre.

Buey (Cancer pagurus) Del 2 de enero al 30 de junio. Del 28 de noviembre al 31 de diciembre.

En las zonas señaladas en el anexo I queda prohibido el calamento de artes de enmalle desde lo 1 al 31 de enero y desde lo 28 de noviembre al 31 de diciembre.

El año próximo puede traer una auténtica revolución al mercado del marisco gallego: la identificación individual de cada pieza con un sistema de marcado imborrable.

Imaginen lo que supondrá llegar al mercado y que las almejas, las navajas o las ostras, por poner algún ejemplo, estén marcadas una por una. Se acabó el negocio de los que dan gato por liebre.

Permanezcan atentos a sus monitores, porque seguiremos informando. La cosa va a dar que hablar.

El Concurso de Cata por Equipos Colección Costeira, organizado por la Cooperativa Vitivinícola del Ribeiro, llegó a su fin el 28 de noviembre, con la última prueba que enfrentaba a los equipos ganadores de las distintas semifinales y la posterior comida y entrega de premios, que tuvo lugar en las instalaciones de la cooperativa, en Ribadavia.

Finalmente el equipo de Pontevedra se hizo con el premio, adelantando por solo tres puntos al de Ourense. Los madrileños consiguieron la tercera plaza.

Después de las pruebas y antes de la entrega de premios la bodega nos obsequió con una comida fastuosa que diría mi admirado Joaquín Merino: centollos, bueyes de francia, cigalas, nécoras, camarones, langostinos, todo precedido por una estupenda empanada y seguido de cañas fritas, almendrados, rosquillas y dulces judíos de Ribadavia. Todo, naturalmente, regado con Viña Costira, Colección Costeira y Tostado de Costeira. Dieta gallega como dice la publicidad de Viña Costeira.

Antes de la comida se desvelaron los vinos empleados en la cata. Y las botellas fueron quedando en la mesa más próxima a la entrada. Justo la que yo compartía con el presidente de la Cooperativa, el presidente del Consejo Regulador de la D.O., el gerente de la cooperativa, el incansable Argimiro Levoso, el periodista de la Radio Gallega, Alberto Rivero, y dos invitados de las bodegas Muga, vinos que la Cooperativa distribuye en Galicia desde hace décadas. Como era una pena que el Chateau d’Yquem se fuera a echar a perder, no nos cortamos un pelo y dimos buena cuenta de el.

La comida fue como una gran boda gallega y ni en las mesas más activas fueron capaces de dejar limpias las fuentes donde los camarones, las cigalas o las nécoras parecían reproducirse por generación espontánea, que por mucho que les metieramos mano nunca las fuentes parecían tener fin. Creo que el equipo madrileño lleva una buena historia para contar a los amigos capitalinos, que reforzarán esa idea común a muchos mesetarios que piensan que en Galicia las nécoras andan sueltas por las aceras.

Los ganadores se llevan un estupendo viaje por las principales denominaciones de origen del Camino de Santiago.

Ahora dejo una galería de fotos. Los videos en otro momento

La Cofradía de Pescadores de Lira (Carnota) convoca un concurso de recetas elaboradas con productos de la pesca en la que pueden participar todas las personas físicas que lo deseen con recetas de elaboración propia o adaptaciones de otras ya existentes.

Las bases se pueden ver en la web de la Cofradía. Se podrán enviar recetas durante todo el mes de junio y el ganador se llevará un lote de productos valorado en 200 euros.

SanmartiñoEl mundo del pescado vive malos tiempos, y muy especialmente en este mes de febrero que ya finaliza. Parte del problema lo explican alto y claro las vendedoras de la plaza: “En febrero todo el mundo quiere laconadas”. Efectivamente la cosa es así, pero fuera de Galicia esa costumbre desaparece y la demanda de pescado no sufre tal distorsión.

Así que La Voz de Galicia informa de que algunos pescados bajaron hasta un 50 por ciento en los mercados coruñeses. No quiero pensar como andará la cosa por las lonjas, donde esa bajada tuvo que ser muy superior.

Otra pescantina dice que la culpa es de los pescadores, que capturan más de lo que demanda el mercado. Y algo de razón tiene porque efectivamente una buena parte de la flota gallega no es capaz aún de autorregular sus capturas con criterios económicos. Pero no son todos. Ejemplos pueden encontrarse, y muchos, de cofradías que reducen las capturas máximas autorizadas para no saturar el mercado, y solo llegan al máximo en épocas de gran demanda, como puede ser la Navidad o el verano. Es el caso de los buzos de Aldán que andan a la navaja.

De lo que no se habla casi nunca es de los intermediarios. Algunos hacen su trabajo y se llevan por eso una parte del valor del pescado. Pero otros no son más que puros especuladores que compran en una lonja, cargan el pescado en un camión y lo van a vender a otra donde saben que sacarán mejores precios. En este caso la información es poder, poder económico.

Y a veces sucede que esos especuladores son los que deciden sobre el trabajo de los marineros, cuando avisan de que “mañana no voy a comprar tal pescado o marisco”. Y el profesional del mar se queda en casa y no lleva una perra chica al bolsillo porque sabe que no va a vender lo que capture ese día ya que el especulador se va a preocupar de que nadie lo compre.

Pero poco a poco los hombres del mar se van agrupando y con el empuje de unos pocos comienzan a autorregular su trabajo y a entrar en el mundo de la comercialización. Ya hablé de los que reducen capturas diarias para no saturar el mercado, pero tal vez el gran ejemplo que tenemos hoy en el país es Lonxanet, que vía internet lleva el pescado directamente de la lonja a su casa. En el capital de Lonxanet están representadas varias cofradías gallegas y una parte de los beneficios se dedican a impulsar avances en el mundo de la pesca.

También hay que destacar iniciativas con marcas de calidad como Pulpo de las Rías, que identifica todo el pulpo captura de forma artesanal y en aguas gallegas por la flota de Bueu (Pontevedra). O los percebiños de Baiona, que antes solo servían para estropear el mercado y ahora se venden en lata, y con gran éxito fuera de Galicia, como se pudo ver en el Forum Gastronómico de Girona o antes en el Forum del Mar de Cambrils (Tarragona). A la lata no van los buenos percebes de Baiona, sino los pequeños, los muy largos y los que no tienen la textura de los mejores. Antes se vendían en lonja a precios de saldo y eso repercutía a la baja sobre los de buena calidad, que los especuladores entienden más de precio que de calidad.

Como consumidor puede parecernos interesante que los precios bajen. Pero si a los economistas les preocupa que la reducción de la inflación se convierta en deflación y cause una catástrofe mayor que la que ya tenemos encima, a los consumidores debe preocuparnos la posibilidad de que los hombres del mar abandonen su oficio ante la falta de rentabilidad, y la calidad de los pescados y mariscos de nuestras costas se vea sustituida por la de esos otros que vienen de miles de kilómetros de distancia y, a pesar de los costes de transporte, siguen siendo baratos. Por algo será.

P1090999Hace más de un año Colineta anunciaba la próxima aparición en el mercado de la marca de calidad “pescadeRías”, que de la mano de la Consellería de Pesca e Asuntos Marítimos de la Xunta de Galicia llegaba para amparar el pescado de la flota gallega de bajura, así como mariscos, cefalópodos y algas.

Según la Consellería, la marca de calidad certificó desde su puesta en marcha en el mes de marzo de 2008 y hasta el pasado día 31 de diciembre entorno a 418.000 kilos de recursos marinos procedentes de nuestras costas. De esta cantidad, 299.668 kilos se corresponden con moluscos bivalvos, 52.990 con crustáceos, 50.404 con equinodermos, 13.440 con pescados y 1.481 con cefalópodos.

Actualmente, un total de 15 entidades del sector de la pesca de bajura y el marisqueo de nuestra comunidad autónoma están autorizadas para certificar, etiquetar y vender los recursos marinos que extraen del mar bajo este marchamo. Se trata de las cofradías de Baiona, Bueu, Aguiño, Portonovo, Cangas, Cedeira, Sada, Fisterra, Ribadeo, Mugardos, O Vicedo, Vilaboa, Noia, así como la lonja de Campelo y la cooperativa Mar do Morrazo. Además, empresas mayoristas de importancia en Galicia están comercializando ya recursos pesqueros amparados por la marca de calidad y, asimismo, fábricas de transformación gallegas están ultimando los trámites para poder certificar sus mercancías.

Cabe destacar, que en los casi diez meses en los que lleva funcionando este distintivo de calidad, la lonja del Campelo fue la entidad que subastó mayor cantidad de producto “pescadeRías”. Fueron en total 197.524,49 kilogramos de moluscos bivalvos, de los que 151.204,40 fueron de berberecho, 22.839,20 de almeja fina, 21.831,29 de babosa y 1.646,60 de almeja bicuda. La siguiente entidad que más producto certificado vendió fue la lonja de Baiona con 91.960,65 kilos, de los que 3.017 fueron de bivalvos, 56 de cefalópodos, 29.976,25 de crustáceos, 50.404,50 de equinodermos y 8.506,90 de pescados. La tercera cofradía en cantidad de recursos marinos etiquetados con “pescadeRías” fue la de Vilaboa que vendió un total de 82.166,73 kilos, en su totalidad de moluscos bivalvos: 862,75 de almeja babosa, 6.433,65 de almeja fina, 4.382 de rojiza, 49.590,63 de japonesa, 20.369 de berberecho y 528,70 de carnero.

La estas tres entidades le siguen en importancia las cofradías de Bueu y Aguiño con más de 19.000 kilos vendidos de productos “pescadeRías” cada una, Portonovo con casi 5.000 kilos y Mugardos con más de 2.000. A continuación se sitúan O Vicedo con algo más de 230 kilos, Ribadeo con 131 y Cangas con 128 kilos.

Foto: pescadeRías en Forum del Mar, Cambrils

SantiaguiñoSe escribe mucho y bien sobre los mariscos gallegos en Galicia y fuera de ella. Se escribe muchas veces, también, con bastante desconocimiento del asunto. Pero hay un marisco gallego del que pocas veces se habla porque no son muchos los gallegos, y seguramente menos los de fuera, que lo hayan visto si no es por fotografías. Hablo del santiaguiño.

Según estadísticas de la Consellería de Pesca, en esta campaña se subastaron en las lonjas gallegas algo menos de 700 kilos de este marisco, con una enorme diferencia entre los precios más altos (130 euros por kilo) y los más bajos (6 euros/kilo).

Así que me extrañó ver el día 23 de diciembre dos cajas de ellos en la plaza de abastos de Santiago de Compostela, y más aún me sorprendió el precio de los mismos: 65 euros kilo el día anterior a Nochebuena. Claro que los compradores y compradoras andaban como locos en la busca de camarones, percebes, almejas… y no reparaban mucho en aquellos mariscos que muchos ni conocían. Seguro que esta Nochebuena hubo santiaguiños en las mesas de los compostelanos más avisados.

Durante bastante tiempo, hasta que los probé por primera vez, los santiaguiños fueron para mí un auténtico misterio. Un buen amigo de la zona de Ferrol, amante de la buena mesa, siempre ponía el santiaguiño por derribo de cualquiera otro marisco, mientras yo leía a Álvaro Cunqueiro escribir en A Cociña Gallega: “Quedan algunas cosas menudas, unas que no son de mucho mérito, como los santiaguiños, que tiran a seco, aunque haya aficionados a comerlos en tortilla, con perejil picado“. El día que los probé por primera vez también me pregunté qué santiaguiños habría comido Cunqueiro, porque lo cierto es que mi amigo tenía razón.

En un tiempo no va a ser fácil volver a ver este marisco, por lo menos gallego, ya que con el año terminan los tres meses en los que en Galicia está permitida su captura: octubre, noviembre y diciembre. Si fuera de este trimestre los ve en algún lugar tendrán que proceder de Asturias o Portugal, por ejemplo, donde no existe período de veda. Y no se fíe de los sitios donde le digan que solo se pueden encontrar en el mes de julio, que son muchos. Se trata de una información que va con varios años de retraso. Efectivamente, hubo un tiempo en que en Galicia solo se permitía la captura de santiaguiños en el mes de julio, pero en los últimos años es el último trimestre del año el apto para la captura.

Los amantes del marisco gallego, del buen marisco gallego, están de suerte en las últimas semanas con la apertura e los períodos de captura de diversas especies que estaban en veda, como es el caso de la centolla, que abrió en la segunda quincena de noviembre.

En la ría de Noia hace unos días se abrió la captura de almejas y ahora lo hace la de ostras, después de dos años de veda. En la primera jornada se capturaron cerca de 3.000 unidades por parte de dos barcos, con precios que fueron desde los 13 céntimos a 1,16 euros por unidad.

Lee el resto de esta entrada »

Berberechos mejor que jamón ibérico. Esa es la elección de la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow, según recoge hoy La Vanguardia.

La actriz hizo unas declaraciones en la presentación en Nueva York de la serie “Spain…on the road again”, un programa de televisión en el que recorrió España junto con el cocinero Mario Batali.

Según el periódico, lo que más impresionó a la actriz, que de adolescente vivió en Talavera de la Reina (Toledo), fue conocer Galicia y Granada, y el mejor recuerdo del programa fue meterse en el agua con las mariscadoras gallegas.

¿De dónde procedían los santiaguiños que supuestamente se prodigaron en el verano gallego?. En la foto una cigala real, procedente de Senegal (comparen su tamaño con el de la mano)

Lee el resto de esta entrada »

Actualidad

    sígueme en Twitter

    © 2007 Colineta | Curved 3-Columnas por Felix Ker & JustSkins.| Traducido por Trazos Web & Arquitectura