Truchas, reos y salmones

El 24 de julio de 1992 la Xunta de Galicia decidió poner en práctica el dicho que habla de que quien quiera truchas debe mojar las bragas. En esa fecha se aprobó la ley de pesca fluvial de Galicia que, en su artículo 35, establece que es una falta muy grave la comercialización de toda especie de salmónidos en cualquier época del año, cuando no procedan de centros industriales. Quedaba prohibida la comercialización de truchas, reos y salmones que no procedieran de piscifactoría. Fastidiar, me fastidió bien la norma.

Pero pasaron catorce años, y un montón de multas a restaurantes y, por lo que se ve en la foto a pescaderos, (la falta es grave, con sanción entre 3.000 y 30.000 euros), pero algunos parece que aun no se enteraron y, año tras año, la guía turística de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Lugo sigue metiendo salmones y truchas, de río, entre las especialidades de ciertas zonas de la provincia.

La guía de 2012 ofrece un menú por cada comarca según el cuál en la zona de A Pontenova podemos degustar las truchas y salmón del río Eo, truchas que se repiten por las tierras de Meira. En la Ulloa las truchas serán de los ríos Ulla y Pambre. También hay truchas por Sarria y Os Ancares y en O Caurel, aunque como aquí no especifican el río podemos pensar que serán de piscifactoría.

Es, como digo, la guía de la asociación de hosteleros que, supongo, se convierte en referencia para muchas otras guías, webs y blogs, por lo que debería tener un especial cuidado con el que publican.

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