Cunqueirianas albóndigas de capón

Albondigas de capón

Sari fue a atar la burra en una cuadra, que quedaría cerrada no fuese algún goloso a ordeñarla, y aguardaría a que parase de sudar para darle de beber y un saquito de cebada, y Abdalá salió a lavar los pies en un pilón en la huertecilla del serrallo, y entre tanto el señor Sinbad pidió cámara, y se la dieron en el corredor, con alfombra y palangana, y preguntando por una buena cena había oveja con fideo y albondiguitas de gallina con picante, y que cómo aquella era posada de mucho otomano y persianos, y hasta se veían bizantinos de la seda, que también había vino de Nisapur“.

El texto, sacado de la novela Si el viejo Sinbad volviese a las islas, de Álvaro Cunqueiro, le sirvió a Iago Castrillón cómo inspiración de uno de los platos que ofrece en el marco de la campaña A cociña galega con Cunqueiro. Las albóndigas de capón que se reflejan en la foto no son más que un fenomenal guiso tradicional con una composición actual, de manera que algunos ingredientes (cebolla, ajos, pimientos, tomates) que en el guiso de la abuela se deshacen en la salsa, aquí aparecen en todo su esplendor, junto con las patatas, ligeramente asadas, y unas tiernísima albóndigas.

Un plato barroco, sin duda, pero muy sabroso. Y además un plato de cuchara, que no son muy habituales en los tiempos que corren.

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