El Papa no comió tetilla

Tetilla

En 21 años nada cambió. Por lo menos en lo referido al menú que comió el Papa en Santiago de Compostela.

En 1989 Juan Pablo II visitaba Santiago por segunda vez. Era agosto pero en la mesa no faltó el caldo gallego, que el Papa comió con mucho gusto, según nos contaba el sábado en la SER Paco Vilas (Casa Vilas) el responsable del banquete ofrecido a un séquito de alrededor de 120 personas. También hubo empanada, mejillones, almejas, pulpo, salpicón de bogavante, jarrete con patatas, tarta de Santiago y filloas. El Papa, que estaba delicado, comió el caldo, el salpicón sin vinagreta y una merluza. Acompañó el banquete un godello de la bodega Viña Godeval (D.O. Valdeorras) y una vez que Juan Pablo II se retiró a descansar el séquito siguió con licores gallegos y puros.

Benito XVI llegó a Compostela en noviembre, pero también comió empanada, un caldo convertido en crema de grelos, jarrete, tarta de Santiago y filloas. Y además tres quesos gallegos: Arzúa-Ulloa, San Simón y Cebreiro. ¿Y porque no tetilla? ¿Acaso su nombre es un problema?. Desde luego la forma no, porque el San Simón es muy parecido.

La comida se acompañó con vino Ribeiro Pazo Baión, de la D.O. Rías Baixas.

Resulta evidente que en 21 años los gustos del clero compostelano no parecen haber cambiado mucho. Por cierto, en 1989 la cuenta la pagó Casa Vilas, con ayuda de algunos de sus proveedores. ¿Pagaría el Carretas la de 2010? Algún día se sabrá, aunque yo pienso que sí.

Nota: Pazo Baión se sirvió en la comida de los príncipes y autoridades, en la del Papa ribeiro.

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