Tarta de Santiago versus tarta de almendra

Algo, que no me parece muy bueno, pasa alrededor de laTarta de Santiago.

Según nos indicó el presidente del Consejo Regulador de la IGP, Manuel Iglesias, este fin de semana en la Cadena SER, las primeras tartas amparadas por la indicación geográfica protegida podrían estar en el mercado en el próximo mes de septiembre. En febrero se aprobó su reglamento y en mayo la Unión Europea incluyó la IGP en el registro correspondiente. Desde entonces todo fueron trámites: inscripción de las empresas productoras en el registro de la IGP (están inscritas alrededor de la mitad de las grandes empresas del país), elaboración de las contraetiquetas (que aún no están impresas), aprobación de embalajes, etc.

Pero, como decía al inicio, algo está pasando y no tiene muy buenas trazas. Hace tiempo que algunos productores dejaron de emplear “Tarta de Santiago” para rotular sus productos como tarta de almendra , como es el caso de Casal Cotón (probablemente quien más tartas vende en Santiago) o especial Camino de Santiago, que desde hace tiempo utiliza Ancano, seguramente la principal productora de toda Galicia, emplazada en Portomarín (Lugo). Ancano, junto con Andrade, emplazada en Vilalba, son las dos grandes productoras de Galicia, comercializando tartas con marcas propias y elaborando también para otros que se limitan a comercializar, como es el caso de Casal Cotón. Su emplazamiento en la provincia de Lugo es la causa de que la IGP abarque todo el territorio de Galicia en vez de circunscribirse al área de Compostela, como parecería lógico.

La última novedad, por lo menos que yo conozca, es la Tarta del Apóstol, que en su embalaje destaca el porcentaje de almendra empleada: 43 por ciento. Como aún no la probé no sé si estamos ante una tarta de Santiago que pudieramos considerar premium o frente a otra cosa diferente.

Finalmente, Ancano está realizando en estos días publicidad en la radio en la que anuncia sus tartas de almendra como semejantes a las de Santiago.

¿Por que se empeñan algunos productores importantes en potenciar la tarta de almendra en vez de la tarta de Santiago?.

Yo no tengo la respuesta, pero tampoco entiendo cómo es posible que empresas con inversiones millonarias y docenas de trabajadores en nómina sean tan cortas de vista y no se den cuenta de que con esta actitud pueden estar cavando su propia tumba.

Entre una tarta de Santiago y una tarta de almendra hay algunas notables diferencias: con la puesta en funcionamiento de la IGP Tarta de Santiago, reconocida por la Unión Europea, solo pueden emplear esa denominación las producidas en Galicia, para las que también queda reservada la habitual decoración de las mismas con una cruz de Santiago realizada con azúcar molido. Por el contrario, la tarta de almendra se puede producir en cualquier sitio, ya que la fórmula no es un secreto ni está protegida por ninguna patente. China, por ejemplo, podría producir tarta de almendra, decorarla con azúcar molido en el que se dibuje un símbolo tan vinculado a Santiago como es la vieira (con la que algunos productores de fuera de Galicia ya están sustituyendo la cruz), e inundar el mercado español con tartas más baratas que las producidas aquí. ¿Cuántos productores gallegos piensan que iban a resistir?

Además China, o Turquía o cualquier otro país con materia prima y mano de obra barata, podría abaratar más aún las tartas sustituyendo almendra por harina de trigo, batata o esa margarina que la Unión Europea rechazó porque cuando se inventó la tarta de Santiago no existía esta grasa y por lo tanto no puede formar parte de la fórmula original.

Termino con una recomendación para compradores de tarta de Santiago: según el presidente del Consejo Regulador es prácticamente imposible poner tartas en el mercado, cumpliendo los requisitos de la IGP, a menos de 12 euros/kilo de precio de venta al público. Antes de comprar eche cuentas.

Un comentario sobre “Tarta de Santiago versus tarta de almendra

  • el 23 de agosto de 2010 a las 12:02 12Mon, 23 Aug 2010 12:02:16 +000016.
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    Aínda sendo verdade todo o que dí, coma sempre, penso que en todo esto das proteccións de orixe existe sempre un risco de enfoque: considerar a figura baixo un prisma defensivo, que adoita non nos levar a ningures. Vexa se non a estéril loita por impedir o emprego de variedades como o albariño nos viños foraneos.
    Ao meu modo de ver a única maneira de termos éxito coa IXP Tarta de Santiago, ou coa DOP Pemento de Herbón, ou coa Rías Baixas, é simplesmente conseguir que o consumidor (ou moitos dos consumidores)perciba o produto como algo diferenciado no seu sabor e/ou calidade, e que por iso sexa quen de pagar un sobreprezo. E para iso cómpre simplemente iso: que o sabor/calidade sexa diferenciado e non unha simple cuestión de marquetin ou de protección cun selo.
    O resto dos consumidores seguirán a facer o que con todo: a comprar sucedáneos, pero nese caso sabendo que o son, tal como pasa co caviar e as ovas de lumpo. E teñen dereito, e mesmo está ben.
    Por último, unha reflexión: o que está a pasar coa Tarta de Santiago é paradigmático do que somos e de como facemos as cousas os galegos: poucos e mal avenidos. Iso en Italia non pasa.
    Saúdos.

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