El silencio de los cerveceros

Ahorrar más de la cuenta en la información que se ofrece a través de las etiquetas o por cualquier otro medio puede acabar levantando sospechas y rumores como los aparecidos en las últimas semanas sobre la cerveza Gallaecia, que se presenta como gallega pero únicamente dice que se fabrica en la UE.

En estos días pude leer y escuchar opiniones de todo tipo, desde quien defendía la fabricación gallega de la cerveza hasta quien sugería un posible origen en Estados Unidos o Rumanía. Y también escuché sí sería una segunda marca de Estrella Galicia porque alguien decía que era Estrella quien la distribuía. Lo único cierto para mí era que Estrella Galicia nada tenía que ver porque precisamente desde la cervecera coruñesa me habían preguntado por el origen del nuevo producto.

Intenté varias veces, sin éxito, hablar con algún responsable de Enerdrinks, empresa compostelana fabricante de Gallaecia. Intenté también hablar con alguien de San Amaro, fábrica de cerveza emplazada en Redondela, una vez que un lector de Colineta aseguró en un comentario que era allí donde se fabricaba Gallecia. Pero no hubo manera. Hasta ayer en que Miguel Gómez, gerente de Enerdrinks, me atendió amablemente para confirmar que el lector de Colineta estaba en lo cierto y que Gallaecia se elabora en la fábrica de San Amaro, en Redondela.

Gómez, que desde la primera llamada a Enerdrincks había sido identificado como el único interlocutor válido, indicó que su empresa había adquirido la mitad de San Amaro y que están construyendo una nueva fábrica en Mos (cerca de Vigo), a donde se trasladará en pocos meses no solo la producción de Gallaecia sino también de la cerveza San Amaro. Al frente de la producción en Mos continuará Amaro González, asesorado por maestros cerveceros de fuera de Galicia.

Las instalaciones de Mos, como bien apuntaba el lector de Colineta, tendrán una zona de degustación y permitirán conocer de cerca el proceso de producción de la cerveza. Pero la empresa está interesada en que su comunicación mantenga un perfil bajo hasta la inauguración de Mos, y de ahí el silencio que mantiene.

No quieren gastar ahora la pólvora que van a necesitar cuándo inauguren la nueva planta. Y tienen miedo además de no ser capaces de abastecer el mercado solo con las instalaciones de Redondela. De hecho, según indica Miguel Gómez, ya en una ocasión estuvieron a punto de romper el stock necesario para suministrar a los actuales clientes, ya que la capacidad de producción en Redondela, según Gómez, es de entre 10 y 15.000 botellas al mes.

Parece, por lo tanto, una maniobra arriesgada inundar con Gallaecia el mercado de Compostela, llenando bares y más bares de carteles anunciadores, sin terner el suministro garantizado. Y resulta arriesgado mantener al mismo tiempo un gran silencio motivado porque el único interlocutor válido para los medios de comunicación pasa más tiempo en el extranjero que en su empresa. Parece evidente que Enerdrinks tiene un problema de comunicación, pero lo mismo se decía de Zara…

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