¡Cómo cambian los tiempos!

Texto (más o menos) de mi intervención en el Encuentro de Bloggers Gastronómicos en Navarra
Primera Mesa Redonda. Bloguers, críticos y restauradores ante los usuarios de la red: convergencias y antagonismos
Nacho Vázquez
Marcelo Tejedor
El pingue
Miguel Vila

¡Como cambian los tiempos, Venancio, que te parece!, es la letra del estribillo de una canción popularizada por la Vieja Trova Santiaguera que viene hoy a cuento mejor que nunca, porque hay que ver como cambiaron las cosas en el mundo de los blogs en los últimos años. En realidad tal vez debería decir meses, porque este es un mundo tan dinámico que lo que ahora digamos igual ya no es válido dentro de unas semanas.

Volvamos la vista atrás un momento.

En la primavera de 2007 muchos de los blogs gastronómicos de hoy no existían o estaban empezando su andadura. Otros que entonces estaban en la cresta de la ola desaparecieron hace tiempo.

Claro que aquella ola tenía la cresta muy bajita y poco activa.

En aquella primavera nació la idea de que el Forum Gastronómico, que iba a tener lugar en febrero del año siguiente en Santiago de Compostela, abriese sus puertas a los bloggers gastronómicos. Eran tiempos en que los blogastrónomos gallegos estaban en su mejor momento, con una actividad tanto “social”, digámoslo así, entre comillas, como pública a través de un grupo de blogs muy activo. El movimiento de los blogastrónomos nació de una idea madurada al alimón entre Manuel Gago, al que echo de menos en estas jornadas (imagino que sus múltiples ocupaciones le habrán impedido venir) y Jorge Guitián. Yo estuve en la gestación de aquel movimiento, pero podría decir que de oyente porque fueron Manolo y Jorge los verdaderos artífices de la idea y de la realización de la primera xantanza.

Hoy los blogastrónomos hacen menos ruido, pero posiblemente se dedican más a lo que les gusta, a veces cosas muy serias, como la Cata de Grandes Vinos del Mundo que están organizando, otras veces muy divertidas, como la Cata de Gaseosas de Galicia que realizaron a finales del año pasado.

El ejemplo de los blogastrónomos inspiró otras actividades similares en Madrid y Cataluña y poco a poco el modelo se extendió a toda España, con las pertinentes adaptaciones en cada lugar. Como en cualquier otra actividad humana, en el grupo de los blogastrónomos hubo altas de nuevos miembros y bajas de otros, pero el grupo sigue activo y realizando actividades mucho más diversificadas que las de la primera época, en que nos limitábamos a sentarnos a comer cuatro veces al año.

En aquella primavera del 2007, cuando pensamos en el encuentro de blogs del Forum 2008, que acabaría organizando brillantemente Manuel Gago, la principal necesidad era acercar a los bloggers y los cocineros. Los segundos poco sabían de los primeros y los bloggers veían al cocinero como un individuo lejano.

Recuerdo la primera xantanza de los blogastrónomos en Yayo Daporta. La mayor parte no nos conocíamos. O como mucho conocíamos a dos o tres de la docena larga de los que allí estábamos. Entre saludos, besos y apretones de manos el único que se metió en la cocina a saludar al cocinero y ver lo que se cocía fui yo. Los demás esperaron sentados a la mesa hasta que Yayo, terminada la comida, salió a saludar. Aquel fue un día muy especial, no solo porque comenzaba un movimiento nuevo sino porque lo hacía a lo grande: un cocinero de la categoría de Yayo, que poco después de conseguiría su estrella Michelín, sacrificaba su primer día de vacaciones para atendernos a puerta cerrada.

La segunda comida, tres meses después, fue en Casa Solla. Una vez más fui el único que se metió en la cocina a saludar al cocinero. Eso mes costó quedarme sin probar los berberechos al vapor que sirvieron mientras esperábamos a sentarnos a la mesa, porque cuando salí de la cocina mis colegas habían acabado con todo.

Hoy, si me descuido, no consigo saludar al cocinero porque lo acaparan los demás.

Pasaron solo tres años y hoy la mayor parte de los bloggers tiene relación más o menos estrecha con un buen número de cocineros y no duda ni un minuto en entablarla con cualquier otro que le pase cerca.

También cambiaron las cosas, y mucho, en el enfrentamiento entre profesionales y bloggers. Hace un año, en la primera edición de este encuentro que se celebró en Pamplona hablábamos de eso desde diferentes posturas.

En esta ocasión creo que no lo vamos a hacer porque el enfrentamiento ya desapareció, creo que por una razón fundamental: los bloggers que alimentaron aquel debate, aquel enfrentamiento, acusando a los profesional de moverse por motivos económicos y hasta de deshonestidad son, hoy, mayoritariamente profesionales entendiendo como tales lo que dice el diccionario de la Real Academia Española, que define “profesional” como “Dicho de una persona: Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive”. Ciertamente, la referencia a las actividades delictivas mosquea bastante.

En esto de la bloguería gastronómica (permitidme que me invente el palabro, que me parece divertido) aparecieron en los últimos tiempos diversas formas de profesionalización, desde quien escribe en blogs profesionales propiedad de otros, hasta quien incluye publicidad pagada en los suyos o aquellos que, al amparo del blog, han abierto una interesante línea de trabajo a través de la organización de eventos diversos de los que entiendo sacan un beneficio económico.

Los profesionales, por su parte, se mantienen en silencio, después de comprobar que las actividades económica de los bloggers profesionales no les afectan gran cosa.

Es bien cierto que existe presencia de bloggers en los medios de comunicación y muy especialmente en las ediciones digitales de los mismos. Presencia que me parece que en la mayor parte de los casos, sino en todos, no es remunerada, empleando los periódicos, radios o televisiones el viejo truco de “te voy a hacer famoso” para no soltar un duro por el trabajo ajeno.

Esta presencia no debería molestar, o por lo menos no debería molestar mucho, a los profesionales de la información porque lo cierto es que los medios buscan fundamentalmente la colaboración de blogs de recetas, algo que aquellos profesionales no acostumbran a hacer.

Posiblemente la chispa vuelva a saltar en cualquier momento, pero por una vía diferente: la de los servicios de comunicación empresariales. Esta es una actividad regulada y reglada, cuyos mecanismos se enseñan en las facultades de Ciencias de la Información y de Ciencias de la Comunicación, en la que ya saltan chispas entre los profesionales de la información y la comunicación y los expertos en marketing, que consideran que la comunicación es una parte de su trabajo, y que podrían saltar con los bloggers en el momento en que empiecen a desenvolverse en este campo, cosa que me parece que va a suceder antes que después.

En Galicia el Colegio Profesional de Periodistas ya elaboró un informe sobre la presencia de personas no tituladas y carentes de la formación necesaria en diversos Gabinetes de Prensa y de Comunicación. De momento se refieren únicamente a organismos oficiales, fundamentalmente ayuntamientos y diputaciones provinciales, que recientemente convocaron plazas a las que pueden optar otras gentes. Seguramente las plazas estaban dadas de antemano y de ahí esa forma de convocarlas.

De momento el Colegio solo habla de esos organismos oficiales. Desconozco si el Sindicato de Periodistas de Galicia se manifestó al respecto, pero imagino que si no lo hizo ya lo hará pronto, lo mismo que el resto de agrupaciones profesional (Asociación de la Prensa, etc.), porque en los momentos de crisis y paro que vivimos su obligación es defender los derechos de sus asociados.

En esto, como en todo, podemos entrar en el debate de que es más importante, si conocer los entresijos de la comunicación o conocer los entresijos de la gastronomía. La respuesta es que ambos entresijos (que gastronómica la palabra) se pueden conocer con la práctica, pero la ley respalda a los que conocen la comunicación, lo mismo que para montar una botica respalda a los titulados en farmacia, por mucho que a veces esos establecimientos no parezcan más que supermercados en los que se despacha almax, que a veces es un elemento imprescindible para el buen gastrónomo, gourmet, gourmand o lo que cada uno se considere.

En Estados Unidos ya han analizado la “profesionalización” de los bloggers y se encontraron que los dos últimos años los escritores de blogs independientes que sacaron provecho económico de su trabajo lo hicieron a través de la incorporación a los gabinetes de relaciones públicas de empresas alimentarias, pero no en los medios de comunicación.

¿Cuál es entonces el problema más actual de los bloggers gastronómicos?.

Desde mi punto de vista es el mismo problema que afecta a cualquier otro medio de comunicación, porque al fin y al cabo un blog es un medio de comunicación. Ese problema no es otro que el rigor y la fiabilidad.

Lamentablemente en este aspecto hay mucho que trillar hasta separar el grano de la paja. Y al final siempre queda la duda porque en ese enorme entramado que es Internet no siempre es posible llegar a una conclusión fiable.

Lamentablemente, existen bloggers que sin el menor escrúpulo se aprovechan del trabajo ajeno. Y, lo que es peor, empresas que de manera más que deshonesta sacan buenos beneficios económicos pirateando ese trabajo ajeno, sin más trabajo que insertar los RSS ajenos. Imagino que en esas empresas los pocos trabajadores con que cuenten, si es que cuentan con alguien además del propietario, se dedican exclusivamente a labores comerciales con el fin de recaudar buenos duros gracias al sudor ajeno.

Lo peor es que quien suda pocas veces se entera del uso que otros están haciendo de su trabajo. Seguro que todos los que aquí estamos, o muchos de nosotros, nos hemos encontrado nuestros contenido reproducidos sin permiso en alguna de esas páginas, pero seguramente que por cada una que detectamos hay diez más que nos pasan desapercibidas.

Estos son los verdaderos piratas de internet.  Saquean nuestros blogs en beneficio propio.

Decía al principio que también hay bloggers que se aprovechan del trabajo ajeno. Es cierto que casi a diario surge en algún lugar de Twitter o de Facebook la protesta de un Blogger que acaba de descubrir sus contenidos reproducidos en otro blog sin autorización en caso de contenidos con Copyright, o sin citar la fuente en casos de contenidos acogidos a licencias Creative Commons. Me llama la atención que habitualmente se monta la gresca por los contenidos escritos y muy pocas veces por los gráficos, lo que me hace pensar que los bloggers no les tenemos a nuestras fotos todo el cariño que se merecen.

Creo, sin embargo, que este no es el proceder más habitual, porque me parece mucho más habitual lo que los periodistas llamamos “refrito” (otra palabra gastronómica), consistente en tomar información de aquí, de allá y de acullá, mezclarla hábilmente, salpimentarla y presentarla al mundo como propia.

Es, por ejemplo, lo que hacemos los periodistas cuando escribimos un reportaje. Hablamos con unos y otros y después escribimos lo que nos dicen.

La diferencia es que en los reportajes citamos a quien habla y ponemos sus palabras entre comillas y en cursiva.

Y ahora os invito a pensar que os gusta más cuando leeis un periódico o una revista: ese tocho en que un señor que sabe de todo nos explica la vida misma o aquel otro donde se recogen las opiniones de unos y otros y cada lector se hace su propia composición del tema.

Seguramente los bloggers que acuden por sistema al refrito lo hacen con la mejor de las intenciones. Y sin ninguna duda sus post pueden ser los más interesantes que leamos porque se pegaron la paliza de leer mucho, mucho, antes de ponerse a escribir. Si citasen sus fuentes yo me convertiría en el primero de sus fans.

Para no extenderme más os voy a poner un ejemplo práctico. Un buen día me compré un queijo de Azeitao, una especialidad portuguesa que muchos conocereis y que tiene un gran parecido con la torta del Casar. Después de comérmelo decidí escribir un post sobre ese queso, pero inmediatamente me di cuenta de que lo único que podía decir en aquel post eran mis impresiones sobre el mismo, porque poco o nada sabía del queixo de Azeitao. Me fui en busca de información a Portugal. No, no cogí el coche porque me llevaría cinco o seis horas llegar a la zona de producción, sino que busqué información en páginas portuguesas. ¿Si puedo buscar información en el origen porque conformarme con lo que se publica en España?. Ese proceder me sirvió para llegar a la conclusión de que si un natural de Setubal me hubiese visto comer aquel queso como si fuese una torta del Casar se hubiera partido de la risa, porque ellos lo hacen de otra manera.

La búsqueda de información en páginas portuguesas sobre el queso me llevó a la conclusión de que el copio y pego, así como el refrito, no es solo problema español. Y eso me inspiró el post que a las 12:05 publicaré  en Colineta. Para quien no esté interesado en su lectura os diré que ese post se compone de tres partes: la primera es un refrito en la que no cito a nadie, la segunda el mismo trabajo citando las fuentes y la tercera es el post que yo escribiría en Colineta (que le vamos a hacer si soy un poco vago). Para terminar no me queda más remedio que declararme pirata arrepentido, ya que en dicho post hay material publicado sin permiso, como es la foto. En mi descargo diré que encontré esa foto publicada en tantos sitios sin que nadie acreditase su autoría que no sabría a quien pedir permiso para su publicación.

3 comentarios sobre “¡Cómo cambian los tiempos!

  • el 23 de abril de 2010 a las 13:02 01Fri, 23 Apr 2010 13:02:25 +000025.
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    Millón de gracias por compartir a súa intervención (máis ou menos) cos que non podemos viaxar. Haille moito para reflexionar e moito para debatir nese texto, cousas nas que coincido plenamente e outras nas que discrepo non menos radicalmente (xa sabe que eu non teño apego ás medias tintas). Se podo, teño tempo e sobre todo ánimo gostaría de comentar unhas e outras nun vindeiro post na miña leira. Sen non, vaia por diante que as miñas discrepancias van pola banda de considerar o universo dos blogs alimentarios (desculpe, non só gastronómicos por non limitar o alcance) dende o prisma da oportunidade de negocio, a profesionalización e/ou o traballo regular. Aínda recoñecendo a lexitimidade e o rigor con que os profesionais (ou unha maioría polo menos) facedes o traballo, convén non esquecer que existe unha lexión de “aficionados” nesto do blogeo, pero profesionais no sector e afíns, que fan (facemos) todo isto por un mero afán de comunicación, sen prespectiva comercial ningunha 8por amor-al-arte, vamos). Ao final o resultado do traballo é ás veces de inferior calidade simplemente por teren que dedicar soamente o tempo de lecer, pero en moitas ocasións a orixinalidade no enfoque ou a propia aportación de coñecemento propio mellora notábelmente o resultado. Penso polo tanto que se dá unha certa inxustiza ao falar exclusivamente dos “profesionais” (xa ve que ando susceptíbel).
    O outro obxecto de discrepancia refírese ao concepto de refrito e á cita das fontes. Neste tema penso que se debe fiar máis fino. Non coñezo traballo ningún, nin xornalístico nin científico, dos últimos digamos 500 anos, que non sexa unha continuación de ideas, conceptos ou informacións previos ao propio traballo. Nas publicacións científicas adóitase encher o texto de notas ao pé, pero penso que isto resultaría absurdo nun blog. Outra cousa é a fagocitose que fan algúns jetas, que aí lle dou toda a razón. O outro día, sen ir máis lonxe, procurando datos sobre un tema de azucre invertida que precisaba para o meu traballo, din en revisar a información da rede e atopei que debeu haber un pobre tipo que se escornou facendo un traballo máis ou menos ben documentado, e non menos de 30 páxinas que o recollían textualmente, sen citar a orixe. Coño, menos mal que pensaba escribir un post. Agora xa non fai falla. Un saúdo.

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  • el 01 de mayo de 2010 a las 16:59 04Sat, 01 May 2010 16:59:07 +000007.
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    Para nosotros, fue un placer el poder estar alli y escuchar tu intervención, tu voz y todo lo que transmitiste.

    Además, fue estupendo el poder mantener una converasción sobre los productos sin gluten mientras viajábamos hacia Las Bardenas.

    Siempre es un placer gozar de tus conocimientos y de tu compañía.

    Besotes y abrazos.

    Ana y Víctor.

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  • el 03 de mayo de 2010 a las 17:07 05Mon, 03 May 2010 17:07:48 +000048.
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    Ana, Víctor, seguid así porque estais consiguiendo sensibilizar a mucha gente que desconocía la existencia de alergias alimentarias

    Respuesta

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