Adiós, mirabel, adiós… hasta el año que viene

El 17 de julio anunciaba el comienzo de la campaña de comercialización de mirabel del Rosal fresco y hoy tengo que hacer lo mismo con su fin. Aún queda mirabel en los supermercados, pero ya no hay con que reponer. Habrá que aguardar al año próximo.

Por primera vez este año el mirabel estuvo con una presencia significativa en los mercados gallegos. Y por primera vez pudimos comprar mirabel procedente de la agricultura ecológica, respaldado por el CRAEGA (Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica de Galicia).

En Galicia es una experiencia nueva que, por el momento, no pueden compartir el resto de españoles, ya que el mirabel únicamente se cosecha aquí. Hasta ahora era exclusivo de O Rosal, en el sur de la provincia de Pontevedra, puesto que este año la cooperativa Hortoflor cosechó los primeros frutos cultivados en el Ribeiro y en Monterrei, aunque con destino exclusivo a la industrialización.

Anunciaba en julio que la presencia de mirabel fresco en el mercado iba a ser muy corta y que posiblemente a finales de la primera semana de agosto ya sería muy difícil dar con él. Y así son las cosas porque el mirabel es una fruta muy delicada. Se recoge del árbol con un punto de maduración óptimo y esa maduración se produce prácticamente de un día para otro, así que hay que estar preparado en todo momento. Recogerlo antes de la maduración y después dejarlo madurar en cámara no es viable: el mirabel se pudre o no llega a madurar nunca. Conservarlo maduro en la cámara tampoco, ya que el frío no interrumpe la evolución de la fruta. Así que el único recurso es recoger cada día los mirabeles maduros y volver sobre los mismos árboles al día siguiente para volver a cosechar fruta. De esta manera, entre el 16 y el 24 de julio un total de 30 personas trabajaron día a día, incluidos sábados y domingos, en la cosecha del mirabel producido en las 20 hectáreas de terreno de las que dispone Froitas do Rosal. Así, comprar mirabele en el supermercado es prácticamente como cosecharlos en la huerta de la propia casa.

Cuentan de Foitas do Rosal que la campaña de comercialización fue muy positiva y se comercializaron 7.250 kilos, pero que el año próximo será necesario poner en el mercado alrededor de 20.000 kilos para satisfacer toda la demanda. Y eso que los de Froitas do Rosal (que vende en Eroski y Froiz) no son los únicos mirabeles frescos que se comercializan en Galicia. Otra empresa de la zona, Productos del Rosal, también vende mirabel fresco a través de Gadis, aunque no dispongo de datos sobre las cantidades sacadas al mercado.

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