En las “cocinas” del concurso Cocinero del Año

La procesión iba por dentro, seguro, pero los nervios no parecían estar la flor de piel en las cocinas del Centro Superior de Hostelería de Galicia donde siete chefs gallegos, dos asturianos y un cántabro se jugaban el pase a la final del concurso Cocinero del Año, que tendrá lugar en Barcelona en 2010. Ni la presencia de cámaras de televisión, reporteros, fotógrafos y periodistas parecía inquietarlos mucho.

El inicio del trabajo del jurado fue, de nuevo, una tormenta eléctrica de flashes y cámaras, que duró solo unos minutos. Así que media hora más tarde, el cocinero que hacía las veces de regidor y controlaba la presentación al jurado de los distintos menús, le preguntaba a Sole: ¿y vosotros vais a seguir hasta el final?. Acostumbrado al trabajo de los fotógrafos de prensa, que despachan el asunto en pocos minutos porque un ratito después los aguarda otro acto en el extremo contrario de la ciudad, no había caído en la cuenta de que allí estábamos dos bloggers dispuestos a dar cuenta de cuanto había pasase. Así que quien quiera información de primera mano, sin intermediarios, solo tiene dos caminos: La Caja de los Hilos o Colineta.

¿Y que pasó?. Por delante de nuestros ojos y la mesa del jurado desfilaron diez menús compuestos de primero, segundo y postre.

El dominio de pescados y mariscos fue la tónica general. En ninguno de los menús faltaron los productos del mar, aunque solo la mitad de los menús presentaban pescado como plato principal. El caso más extremo fue el de un menú compuesto de pescado en el primero plato y pescado en el segundo.

Raya, salmonete, caballa, lubina, salmón y rape fueron los protagonistas en los platos de pescado y cochinillo, solomillo de buey, cabeza de cerdo, cordero y magret de pato de los de carne.

El tamaño de las raciones también fue muy variable, y posiblemente los dos extremos se encuentren en los menús ganadores del primero y segundo premio. Mientras el menú del ganador parece algo escaso, y su postre mísero, el segundo clasificado presentó un lomo de lubina espectacular y un postre excesivo, salvo para los muy golosos. Este fue también el único menú con un primer plato de verduras, algo que en el resto de menús se convirtió en mera comparsa, y no siempre presente.

Por parte del jurado, como era de aguardar, hubo apreciaciones muy diversas. De muestra un botón: hablando de una sobremesa determinada un jurado dijo, literalmente: “muy bonito, pero te vas a  aburrir“. A otro le pareció perfecta: “te deja lista para empezar a comer otra vez“. Cuestión de gustos.

El jurado en ningún momento se mostró entusiasmado con un plato, pero sí hubo unanimidad para dejar patente el exceso de sal en un caso y de picante en otro. Ni los tres primeros clasificados se salvaron de las críticas de un jurado que, al contrario que en otros concursos, no sabía a quien correspondía cada menú.

Los menús participantes fueron los siguientes (Lamentablemente me falta un menú completo y el postre de otro, carencia que intentaré subsanar (Gracias, Sole, por facilitarme la informaciónq ue faltaba)):

Mar gallego. La raya y el mar. Mousse de albaricoque, parfait de ron y frutas.

Salmonete en hoja de plátano con falso cus-cus de panceta ibérica y consomé de su hígado. Cochinillo con praliné de tamarindo y sus riñones, compota de pera al mirin y arroz cremoso de setas de primavera. Postre.

Arroz de setas shiitake y soja con zamburiñas marinadas y yema emulsionada. Lomo de caballa salpreso con patatas confitadas, tomate en compota y vinagreta de olivas negras. Ragout de pera al mencía con helado de canela y bizcocho-m de nueces.

Menestra de verduras con huevo y ajoblanco. Lubina, espinacas y caldo de soja. Aguacate, lima y chirimoya.

Salmón en menta y cardamomo con bouquet verde y gominola de remolacha y rábano picante. Solomillo de buey crujiente en caldo corto con verduras en papillote a la oriental. Canelón de fresas, sandía confitada y mousse de aguacate con esponja de piruleta.

Arroz “pegao”, sabor de cigala, carrilleras de rape y aceite de pistacho. Cacheira de cerdo, puré de grelos, “petotes” de maíz y centeno y agridulce de cardamomo. Plátano, coco, café y vainilla.

Carabinero en rojo. Caldeirada 2009. La primavera agridulce.

Perfecto de verdel, cebollas, patatas y vainas. Cordero, cereales, pera y regaliz. Cuajada de queso, chocolate y naranja.

Boquerones reposados en te de manzana, crema de bloody mari, huevas de trucha y algunos anisados. Lubina a baja temperatura con berberechos a la mostaza, apio-nabo y crujiente de amapolas. Chocolate de Cuba en esponjoso, trufa a la menta con crema helado de chocolate blanco al ron oscuro y pieles de mandarinas.

Mar de fondo, “Ravioli de vieira, con navaja, berberechos y caldo Ichiban-Dashi”. Magret de pato con fresas al vino y regaliz. Cremoso de chocolate branco con yogur, remolacha y cerezas

4 comentarios sobre “En las “cocinas” del concurso Cocinero del Año

  • el 16 de abril de 2009 a las 09:55 09Thu, 16 Apr 2009 09:55:12 +000012.
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    Tal y como lo cuentas. Un placer haber compartido ese mediodía de “pico seco” que tuvimos. Y gracias por presentarme a Ana, un encanto de mujer.
    Si me permites replicaré tu post en mi blog. Has puesto por escrito mis sensaciones.
    Tengo todos los menús, me fijo luego y te paso.

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  • el 16 de abril de 2009 a las 10:34 10Thu, 16 Apr 2009 10:34:27 +000027.
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    Sole, encantado de compartir esa mañana. Y te agradeceré me pases ese manú que me falta. Fue el último presentado al jurado.

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  • el 17 de abril de 2009 a las 00:11 12Fri, 17 Apr 2009 00:11:10 +000010.
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    Un lujazo poder tener toda esta información de primera mano sin censura y objetiva

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  • Pingback: Soledad Felloza - Actriz - Cuentacuentos | Miradas sobre el concurso

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