Alborada, una fábrica de premiados

Habrá que ir buscando un momento para visitar el restaurante Alborada, en A Coruña, que no tengo el placer de conocer más que por las crónicas siempre positivas de Pantagruel, supongo, y en el que parece han encontrado el método para triunfar en concursos.

Si ayer Luis Veira ganaba la semifinal del concurso Cocinero del Año, hace muy pocos días otra componente de su cocina, Iria Espinosa, volvía de Madrid con el premio a la mejor ayudante en la final española del Bocusse D’Or.

Iria acompañó en Madrid a otro cocinero del Alborada, Álvaro Gantes, ganador del X Campeonato Gallego de Cocineros. Exactamente en mes y medio, entre el 5 de marzo y el 15 de abril, los tres premios fueron a parar a manos de otros tantos cocineros del Alborada.

Mientras no tenga nada nuevo que decir sobre el restaurante dejo que sea Pantagruel quien presente el establecimiento coruñés y evito escribir sobre lo que no conozco de primera mano

4 comentarios sobre “Alborada, una fábrica de premiados

  • el 16 de abril de 2009 a las 23:39 11Thu, 16 Apr 2009 23:39:13 +000013.
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    Si, eu tamén comín aí hai uns meses, pero se me esquenceu escribir un post. Comín estupendamente ben, nunha liña moi “burguesa” de cociña galega actualizada. Moi, moi recomendable e cun interiorismo moi coidado (tamén é caro, pero non sei canto, fun convidado por un amigo).

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  • el 16 de abril de 2009 a las 23:45 11Thu, 16 Apr 2009 23:45:10 +000010.
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    Pois como uns 45 € per capita, aproximadamente (antes dos premios). É moi recomendable, efectivamente. Por poñer algún pero, a carta ten mudado moi pouco no último par de anos: pero supoño que con tanto premiado, é cousa de semanas que o faga.

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  • el 17 de abril de 2009 a las 12:14 12Fri, 17 Apr 2009 12:14:41 +000041.
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    Fui a finales de Enero, éramos dos personas y cenamos maravillosamente atendidos. Después de un “pinchito” de cortesía tomamos unos fritos de cigala con mahonesa de soja, unos huevos rotos con cigalas y patatas (un plato interesante de potente sabor)y un rape con arroz caldoso de nécoras y berberechos en el que el rape estaba en un punto perfecto de preparación. El vino un albariño Pazo de Señoráns y a la hora de los cafés fuimos invitados a unos pequeños bombones y galletas caseros y creo que recortar que también a los cafés, en total unos 125 €. Un sitio para repetir en alguna otra ocasión especial.

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