Parker nuestro…

Preparando el desayuno caí en la cuenta de que Robert Parker es un ser humano que imita a Dios.

  • Ya le vale, ¿que tienen que ver Dios, Robert Parker y el desayuno?
  • Pues nada, don Filomeno Petusis, es una manera de empezar cómo otra cualquiera. ¿Cuando usted iba a la fiesta que método empleaba?: “¿Eres de aquí o viniste a la fiesta? o ¿ligas?”.
  • Mire, señor Vila, déjelo, que veo que podemos acabar con más gente en este post que en West Side Story.
  • Pues efectivamente vamos a hablar del West Side de la península ibérica.

Decía antes de que Pestisuis me cortada el discurso, que hoy pensé que Parker imita a Dios: está en todas partes.

Ayer me acosté con una nota de prensa del Consejo Regulador de la D.O. Rías Baixas sobre las puntuaciones otorgadas por Parker a sus vinos y hoy me levanto con la información en casi todos los medios. El Consejo Regulador tiene por norma no dar información sobre las bodegas o los vinos puntuados por Parker o premiados en cualquier certamen, así que en la mayor parte de los periódicos se habla en general de los vinos de las Rías Baixas, cuando se debería hablar de 35 marcas. El único que hijo su trabajo como es debido fue M. Alfonso, de la delegación arousana de La Voz de Galicia, que buscó información sobre esas marcas y nos habla de que el mejor valorado fue Pazo de Señoráns, con 92 puntos, lo que significa que es un “vino de excepcional complejidad y carácter. En resumen, un vino fantástico“· (Recomiendo a todos leer el sistema de calificación de The Wine Advocate para ver cómo se puntúa de 50 a 100 y no de 1 a 100 cómo muchos piensan, y que los vinos con menos de 60 puntos son considerados “inaceptables“).

Pero yo quería escribir sobre la omnipresencia de Parker. Parker por aquí, Parker por allá y Parker por el otro lado. Vamos a acabar aburridos de Parker. Solo le faltan unos ojos achinados para que esto parezca el culto a la personalidad del líder en Corea del Norte.

Hoy un vino sin puntuar por Parker es como un restaurante que no aparece en la guía Michelín. La diferencia es que Michelín da que hablar una vez al año y Parker aparece incluso en la sopa. Lo dicho, que vamos a acabar aburridos de él.

Lo correcto sería decir que “The Wine Advocate”, la revista que fundó y dirige Parker, puntuó de esta o de aquella manera estos o aquellos vinos. Porque, señores, en España quien realiza las catas se llama Jay Miller (el de la foto). No sé si Parker estuvo alguna vez en Galicia, no sé si cató sus vinos, pero sí que Miller anda por aquí de vez en cuando.

Atribuirle a Parker las puntuaciones es como atribuirle a Xosé Lois Vilela la noticia firmada en Arousa.

  • ¿Y quién es ese señor?
  • Pues el equivalente a Parker en La Voz de Galicia, el director.

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