Dos Cielos

Sopa de caracolillosFinalizó el Forum. Espero tener tiempo para contar algunas de las cosas vistas en Girona, pero es necesario ahora comenzar por el principio.

No pude asistir el primero día del Forum al encuentro de blogs y bien que me pesa pues al fin y a la postre fue de una propuesta mía a Pep Palau de donde surgió el primero encuentro en Santiago, hace ya un año.

Mientras los bloggers debatían en Girona yo acompaña a Pepe Solla (Casa Solla, Poio, Pontevedra) y 20 personas más a comprar en la plaza de abastos de Santiago para después cocinar todos juntos en el Hostal dos Reis Católicos. Terminado el taller Solla salió disparado a coger un avión en Vigo y yo hice lo mismo en A Coruña, para volver a juntarnos a las diez y media de la noche en el restaurante Dos Cielos, en Barcelona, acompañados también por Xosé Cannas (Pepe Vieira Camiño da Serpe, Poio, Pontevedra) y Gourmet de Provincias.

Ahora sé el porqué del nombre del restaurante. Vale que está en la planta 24 del hotel ME, más cerca de las nubes que el resto de Barcelona, pero en realidad aquí los Dos Cielos son los gemelos Torres, Sergio y Javier, que además de dos profesionales como la copa de un pino son dos personas amables, simpáticas y detallistas.

Gracias a la amistad de los hermanos con Pepe Solla ocupamos la mesa del chef, reservada exclusivamente a los colegas, para darnos un festín memorable. «Cenas de estas llevamos pocas este año«, le decía Solla a Cannas en presencia de uno de los hermanos Torres, que no pudo evitar preguntar cuantas. «Una -contestó Solla-. Esta».

La cosa comenzó con una sopa de caracolillos. Un caldo gelatinoso en el que nadaban bígaros, gotitas de aceite y hierbas diversas. Puro sabor a mar, unas veces matizado por el aceite, otras por las hierbas.

Después llegaron las ostras, pepinos, pie de ternera y lima. Tibias, sabrosas y sorprendentes.

Entre los platos memorables de la noche los guisantes de Llavaneras, con clorofila de su piel y tendón. Sencillamente sublimes.

Siguió una novedosa crema de raíces con caviar de sagú, elaborada con mandioquiña brasileña.

Después el ravioli de foie gras y castañas, que no le iba a la zaga al plato anterior. A estas alturas los cuatro teníamos estrellitas en los ojos.

La merluza con caldo, algas y alcaparras fue, para mi gusto, el plato menos destacado. El caldo de algas era memorable, pero el pescado no estaba a la altura de una buena merluza de Celeiro. El problema no era la elaboración, sino la materia prima.

El apartado de carnes consistió en un típico mar y montaña: meloso de ternera con espardeña y ajo tierno. Pero fuera del menú previsto tomamos también la quenelle de liebre. Creo que era Sergio el que estaba muy interesado en que la probáramos y la verdad es que acertó plenamente. Sobre un trocito de brioche venía la liebre, deshilachada y cubierta con una abundante salsa. Pura liebre, un sabor que me llevó a la infancia, lo mismo que los guisantes.

Quesos antes de los postres, consistentes en un helado de haba cupuaçu con ralladura de lima y un falso bizcocho de chocolate sin harina, ganache, frutas y puré de cacao. Sorprendente el helado, elaborado con un haba semejante a la del cacao que los Torres traen del Brasil, donde también tienen casa abierta.

Bebimos un cava Marqués de Gelida, un blanco Electio elaborado con la variedad xarel.lo que me recordaba a los vinos de Jerez, un tinto Marta de Baltá (Penedés, 2005, syrah) y un moscato Mas Ferrant.

Terminada la cena y cerrado el restaurante todavía tuvimos unos minutos para tomar un gin tonic en compañía de Sergio y Javier (Hendricks con Fever Tree que incluso tomó el Gourmet de Provincias, representante en la cena del grupo antigintonic) y visitar la parte de las cocinas que se encuentra 19 pisos más abajo.

El lunes volví a encontrarme con los gemelos Torres en Girona, pero esa será otra historia.

3 comentarios en “Dos Cielos

  • el 26 de febrero de 2009 a las 13:52 01Thu, 26 Feb 2009 13:52:12 +000012.
    Permalink

    Carai Miguel… cando contas estas cousas e o lees ás dúas menos dez (13,50) non sabes o mal que se pasa. Menuda cea, e que pinta teñen esos caracolillos. Xa nos vemos cando volvas. Apertas

    Respuesta
  • el 25 de mayo de 2009 a las 11:46 11Mon, 25 May 2009 11:46:08 +000008.
    Permalink

    Hola buenos dias.

    Me dirijo a usted señor Miguel Vila Pernas con el fin de solicitarle las fotos realizadas en la critica al restaurante Dos Cielos, ya que yo tambien he podido disfrutar de esta sensacional experiencia.
    La finalidad de las fotos es para incluirla en un trabajo que estoy realizando para la Escuela Superior de Hosteleria de Barcelona y trata sobre los restaurantes gastronomicos. Es un trabajo de final de curso y al poder leer su critica, el reportaje fotografico me seria de gran ayuda.

    Me despido de usted señor Miguel dandole mi mas sincero agradecimiento por su colaboracion.

    Emmanuel Duran Uribe
    Estudiante de cocina

    Respuesta
  • Pingback:Colineta » Blog Archive » Orgullo pulpeiro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *