Altar gastronómico

Un auténtico altar gastronómico fue lo que nos encontramos esta maña en Fene en el concurso de tapas de cuyo jurado formé parte, en la modalidad creativa. Un segundo jurado evaluará mañana las tapas presentadas bajo la categoría de tradicionales.

En este altar solo faltaba un santo y un babalao con la botella de ron en una mano y un tremendo veguero habanero en la otra. En el centro el pescado (cazón) protagonista de la tapa del local, rodeado del resto de elementos empleados para cocinarlo (patatas, sal, comino, harina, aceite…). En la segunda fila, a la derecha, el bienmesabe preparado para la degustación y a la izquierda un plato decorativo con diversas cosas, supongo que para equilibrar la simetría de la mesa. Y después algo de todo: dos botellas de manzanilla vestidas de andaluzas, lo mismo que una de Rías Baixas y otra de Rioja. Un vasito recuerdo de Chiclana, un microjamón en jamonero, con chorizos, morcilla y cuchillo, todo de plástico, la foto de dos niñas recomendado la tapa de la casa…

Los propietarios del local son gaditanos, así que no es de extrañar la presencia del bienmesabe en el concurso de tapas de Fene. Probamos también limones rellenos de ensaladilla, pastel de pescado, pulpo con setas y gambas, huevos en cazuela, chorizo con huevo de codorniz, ensaladilla rusa y tartaletas de salpicón. Resumo la esencia de cada tapa para no extenderme más de la cuenta con los nombres que los autores les pusieron. La creatividad se plasmó más en la presentación de alguna de las tapas que en la cocina en sí.

Destacó fundamentalmente la tapa de huevos en cazuela, que eran los tradicionales huevos con chorizo, jamón, guisantes, etc., solo que en este caso la cazuela estaba hecha con masa de pan y era tan comestible como el resto. Lástima que se les fue a mano en el aceite y estaba engrasada de más.

Muy destacado también el montado de huevo de codorniz. Sobre una rebanada de pan de barra otra de chorizo picante frito y encima de todo un huevo de codorniz también frito. Un conjunto que no me importa que me pongan en cualquiera sitio para acompañar la cerveza, aunque de creativo tenga poco. Con un pan mejor que el de baguette estaría aún mejor.

Para mí fueron las dos tapas más destacadas del concurso, que tuvo un nivel medio muy interesante para ser la primera edición. Le recomendé al alcalde y al teniente de alcalde, que formaban parte del jurado, organizar un curso de tapas creativas para que el año próximo podamos ver algo que encaje mejor con esa denominación.

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