¿Es el vino un alimento?

La futura ley de drogas que está preparando la Xunta de Galicia motivó un importante debate entre sanitarios y productores de vinos y sus derivados, ya que el consejo regulador de los aguardientes y licores tradicionales se alineó con el sector vitivinícola en la petición de que sus productos no sean incluidos en dicha ley y equiparados con la cocaína o el éxtasis, por citar algunas de las drogas consideradas “duras”.

Yo, que no conozco la ley, proyecto, anteproyecto o lo que sea, no voy a opinar sobre ella para no caer en el mismo error en que están cayendo muchos de los comentaristas y contertulios que leo y escucho: hablar del que no se conoce.

Así que me voy a limitar a hablar de lo que se habla y escribe para comenzar diciendo que me parece que el debate tiene un tono absolutamente farisaico y falto de reflexión. Parece que todo vale con tal de arrimar la brasa a nuestra sardina.

Escucho en la radio a algunos médicos y nutricionistas que aseguran que el consumo de alcohol, sea cuál sea su origen (vino, cerveza, destilados…) es perjudicial para la salud.

No sé si son los mismos médicos que en otras ocasiones nos dicen que una copa de vino con la comida no solo no hace daño sino que ayuda la regular no-sé-que-aspectos-del-metabolismo-y-la-fisiología-humana. Tengo amigos que después de sufrir un infarto el médico les recetó un vaso de vino tinto con la comida, lo mismo que también conozco a quien el médico le mandó tomar un refresco de cola después de la comida para ayudar a la digestión, cosa que a mí me va muy bien, aunque yo haya sido yo ese paciente del que hablo.

Imagino, por lo tanto, que los médicos lo que pretenden decirnos es que el vino puede ser bueno o malo, depende de quien lo consuma, cuando y cuanto. Dos litros de vino con la comida, o entre comidas, seguro que no son buenos para nadie. Una copa puede ser beneficiosa en el caso de un adulto y absolutamente desaconsejada a ciertas edades. E imagino que el estado de salud de cada uno también tendrá algo que ver con el asunto.

Al final llegamos la esa vieja máxima de que lo nocivo no es el producto, sino la dosis.

La otra parte implicada en el debate, los productores y comercializadores de vinos y aguardientes, y por lo que leo también el Partido Popular, intentan centrar la defensa de sus posiciones en la calificación del vino como un alimento y, lógicamente, sería absurdo calificar como droga algo que en realidad es alimento. No me gusta mucho el argumento ya que en las boticas, por ejemplo, hay medicamentos para luchar contra las enfermedades que al mismo tiempo se califican como drogas (anfetaminas, morfina y tantas otras).

Para rebatir ese argumento escucho hablar a un médico que asegura que alimento solo es aquello que sirve para la nutrición humana y resulta totalmente imprescindible, lo que me lleva de nuevo a pensar en el asunto de la dosis: la sal es imprescindible para la vida, pero en exceso puede causar la muerte.

Tengo un lío en cabeza sobre lo que es un alimento que recurro a los diccionarios y solo consigo complicarme más la vida. El de la Real Academia Gallega dice que alimento es “Sustancia que contribuye a la nutrición de los seres vivos, a su desarrollo y conservación”, mientras que el Diccionario de la Lengua Española de la RAE lo define como “La comida y bebida que el hombre y los animales toman para subsistir?.

¿Alguien tiene argumentos de peso para una definición mejor?

Un comentario sobre “¿Es el vino un alimento?

  • el 08 de abril de 2008 a las 18:11 06Tue, 08 Apr 2008 18:11:43 +000043.
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    Probe co “Codex Alimentarius”

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