Ariel Mendizabal, o xenio do chocolate

El iba para artista y comenzó sus estudios en una escuela de arte, pero finalmente acabó dedicándose… al arte, un tipo de arte en el que los materias son efímeros y, por lo tanto las obras duran lo mismo que un merengue a la puerta de un colegio, pero arte al fin y al cabo. Se llama Ariel Mendizabal y cada día vuelca su creatividad en dulces, pasteles y bombones que por momentos uno piensa si no será mejor guardar para enseñar a los amigos, pero la carne es débil y los bombones acaban allí donde Ariel considera que deben estar, en la boca, haciéndonos soñar.

Alrededor de dos horas de charla con Ariel, rodeados de bombones y de huevos de pascua en proceso de producción, dan para una buena comilona de chocolate, y uno disfruta de todos y cada uno de los matices de esta maravilla llegada de América, a través de las palabras del pastelero y chocolatero, un artesano que vive con pasión su oficio y que insiste una y otra vez en que dan más satisfacción las cosas bien hechas que los beneficios obtenidos de un comercio en el que la calidad no sea lo prioritario. Las palabras de Ariel saben tan bien como los dos bombones con que me obsequia.

Sus ojos brillan cuando habla de su trabajo, y con toda la naturalidad de mundo explica que llegaron las tres de la madrugada pintando huevos de pascua o modelando bombones. “Las tres de la mañana, que aburrimiento” digo, a lo que la respuesta es inmediata “De aburrimiento nada, es una gozada“. No sé si los ojos del artesano brilla con brillo propio o es un reflejo del brillo extraordinario del chocolate que nos rodea, bombones decorados uno a uno, piezas únicas, tan maravillosas que podrían exponerse en el escaparate de una joyería al lado de diamantes y esmeraldas y seguro que atraían más la atención que las piedras preciosas. Y brilla sobre la mesa los medios huevos de pascua que prepara para la Semana Santa. WSaca un poco esa bandeja del medio” me dice desde el otro lado de la mesa de granito en la que trabaja el chocolate. Y tiro de la bandeja con temor de romper algo y mi temor se vuelve mas grande cuando Ariel dice “El azul de esos huevos es el de los ojos de mi novia“, para a continuación explicar como el rosa de una bandeja procede de la feminidad, y el rojo de otra expresa pasión, y el dorado de la tercera viene del sol. “Yo quiero que los que compran los huevos de pascua para sus ahijados lo hagan porque les gustan la ellos y pidan transmitir esa emoción a sus ahijados” dice. “Y busco que cuándo alguien compra una caja de bombones para su pareja lo haga pensando en que se va a identificar con los mismos“.

Me parece que Ariel es un soñador, un soñador capaz de plasmar en chocolate sus ensoñaciones, pero al mismo tiempo transmite el concepto de excelencia, tan poco común, en cada una de sus actuaciones. Y así trabaja con un diseñador en la elaboración de las diferentes cajas que alojarán sus creaciones, buscando armonía y equilibrio entre el contenido y el continente sin que uno destaque sobre el otro. Diez cajas diferentes emplea para sus bombones, y aun no están todas.

A la pregunta de cómo nació en él esa pasión por el chocolate y el dulce, Ariel responde recordando a su abuelo, creador en la Argentina de una saga de pasteleros, y a su padre, que al regreso de la emigración montó obrador en Galicia, y su madre, que trabaja a su lado, y su abuela, que ya anciana sigue colaborando en el trabajo y encargándose de envasar todos los bombones que crea su nieto.

El futuro lo tiene claro Ariel: seguir trabajando, aprendiendo e innovando con la materia entre la que nació y que fue su juguete en la infancia. Pero también habla de proyectos materiales, de lo feliz que está porque en pocos meses acabará de pagar la inversión en local y maquinaria realizado hace ya un montón de años y de las ganas de abrir despacho en la ciudad de A Coruña. “Solo un despacho, sin obrador. Llevaré las tartas confeccionadas desde aquí pero las decoraré allí, de manera que pueda tener con los clientes de A Coruña el mismo trato personal que mantengo con los de aquí“. Porque resulta que Ariel no vive encerrado en su obrador, sino que cuando suena el timbre que avisa de la presencia de un cliente en la tienda, separada del obrador por una amplia cristalera, muchas veces es el propio Ariel quien sale a despachar.

Enfrascados en el tema del chocolate no hablamos de sus panetones, que quedan para una segunda visita. “Los panetones de Ariel son los mejores de Galicia”, me dijo un día el pastelero compostelano Marcos Álvarez, que mantiene una relación de honda amistad con el de Culleredo. “Dentro de la profesión, Marcos es el único con quien puedo hablar en igualdad de condiciones, seguramente porque a los dos nos domina la pasión por nuestro trabajo“, dice Ariel. Y no le falta razón, salvando la distancia generacional, son dos profesionales enamorado de su oficio, grandes conversadores y grandes conocedores de todo lo que anda alrededor de la materia de sus sueños y realidades. Dos artistas por descubrir por parte del gran público.

Ariel es propietario de la pastelería Doriel, emplazada en Vilaboa (Culleredo, A Coruña), pero vende bombones a través de su página web. En 2005 ganó el título de Maestro Chocolatero de España. En 2009 participará en las pruebas del Campeonato Mundial de Pastelería. Suerte.

5 comentarios sobre “Ariel Mendizabal, o xenio do chocolate

  • el 07 de marzo de 2008 a las 09:14 09Fri, 07 Mar 2008 09:14:25 +000025.
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    Para min foi toda unha sorpresa a súa cata de bombóns e chocolates dentro do Fórum, penso que xa cho dixera…

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  • el 07 de marzo de 2008 a las 10:03 10Fri, 07 Mar 2008 10:03:32 +000032.
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    Acudín a cata de bombóns coa miña nai, irmán e curmán e quedamos abraiados non só pola preciosidade dos productos, dos brilos, das córes, senon pola súa cercanía, dotes de comunicación e o seu amplo coñecemento dos materiais que emprega e deste mundo do doce.

    Se xa falamos do rico que estaban os bombóns, non pararíamos.
    No meu blog hai un post sobre o Taller:

    http://berta-postres.blogspot.com/search/label/Bombones

    Saudos,

    Berta

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  • el 07 de marzo de 2008 a las 10:27 10Fri, 07 Mar 2008 10:27:58 +000058.
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    No pude ir en el Forum a verle y me quedé con ganas. Viendo las imágenes, como buena chocolatera que soy, me da algo!!!

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  • el 07 de marzo de 2008 a las 10:48 10Fri, 07 Mar 2008 10:48:45 +000045.
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    Souben del na cata de bombóns e chocolates do Fórum, e realmente é impresionante; tanto a súa capacidade de comunicación e amor polo seu traballo, como a calidade, aspecto e arte, sobre todo arte, dos bombóns que alí puidemos probar…

    Agora me quedan ganas de pasar pola súa casa… cando vaia pola zona, será parada obrigada…

    Unha aperta…

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  • el 07 de marzo de 2008 a las 12:24 12Fri, 07 Mar 2008 12:24:36 +000036.
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    A visita á súa docería ben paga a pena e creo que nos vai dar moitas sorpresas agradables no futuro.

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