A Reixa

El pub A Reixa, en Santiago, cumple diez años. Esto significa que la taberna del mismo nombre, que anteriormente ocupaba el mismo local, cerró sus puertas hace ya más de una década. ¡Como cambian los tiempos, Venancio! cantó mi admirada Vieja Trova Santiaguera.

A mí me gustaba ir a tomar unas tazas a A Reixa. Era una tasca de las de siempre, bastante cutre, con barra de madera destartalada, grandes mesas cubiertas de un hule amarillento por los muchos años que llevaba allí, y en el fondo del local unas barricas que hacía muchos años que habían perdido su función original, quedando relegadas a mero elemento decorativo para algunos y a un trasto inservible y molesto para los propietarios del negocio, que si no prescindían de ellas era porque costaba más sacarlas del local que el beneficio que iba a reportar su ausencia.

En A Reixa no había necesidad de más sitio, sobraba casi todo el que había. No sé si mi memoria y el paso del tiempo están jugándome una mala pasada, pero no recuerdo haber encontrado allí ningún cliente ajeno a mi propio grupo.

Regentaba A Reixa un matrimonio de cierta edad, que cerraron la taberna con la llegada de la jubilación. Él, siempre detrás de la barra, tenía en el rostro los colores de quien seguramente en un tiempo jamás rechazó la invitación de un cliente, por muchos que fueran los clientes que quisieran invitar. Cuando yo conocí la taberna ya no aceptaba invitaciones, que tenía el vino prohibido por prescripción facultativa. Una muestra más de la degradación del local, al que aquel hombre pertenecía por derecho propio.

Lánguido y como harto de la vida que llevaba, el hombre era exactamente todo el contrario de su mujer. Ella demostraba un afán excesivo por controlarlo todo, incluido su marido, desde la mesa cubierta de hule amarillento que ocupaba en medio de la taberna. La recuerdo siempre calcetando, sola o en compaña de alguna parienta, amiga o vecina, con la que compartía las largas horas de taberna.

Cierto día calcetaba una bufanda del Compostela, cuando el equipo de Santiago triunfaba en primera división. Nos dijo que era para su nieto, que en San Lázaro hacía bastante frío. También dijo que si le llevábamos la lana calcetaría otras tres bufandas para los que aquel día fuimos a tomar las tazas. De habérsela llevado hoy guardaría un recuerdo tangible de A Reixa, la taberna emplazada en Tras Salomé, en Santiago de Compostela, hace más de una década.

Un comentario sobre “A Reixa

  • el 22 de mayo de 2015 a las 16:36 04Fri, 22 May 2015 16:36:21 +000021.
    Permalink

    Hola Miguel me llamo chus y soy la nieta de los dueños de la Reixa original,la has descrito muy bien con alguna pequeña equivocación pero muy bien,ultimamente ya estaba muy deteriorada la taberna,pero en sus tiempos buenos era un lugar muy fregcuentado donde se comia muy bien,luego poco a poco se fue apagando.un saludo

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *