Sobre el caso Rúa corrieron mares de tinta (física y electrónica) desde que a comienzos de septiembre un periódico de ámbito estatal descubrió lo que Colineta había publicado a finales de julio y lo llevó a sus páginas.

Seguimos sin saber toda la verdad sobre el caso y probablemente nunca la vamos a saber, pero en los últimos tiempos se dieron dos hechos que llevan a pensar en el asunto.

Esta misma semana Jay Miller, catador para España de The Wine Advocate y responsable de los 90 puntos adjudicados a un vino que hasta entonces se empleaba mayoritariamente para cocinar, dejó la empresa del gurú norteamericano Robert Parker. Oficialmente Miller deja la empresa para defenderse de las acusaciones de índole económica relacionadas con denominado murciagate pero ¿no tendrá algo que ver también el caso Rúa?.

El segundo, y más interesante hecho de los últimos tiempos es la sorprendente reaparición del Rúa en los supermercados gallegos.

A partir de los sorprendentes 90 puntos Parker, el discurso de la cooperativa siempre fue el mismo que se puede leer en el ABC del 12 de julio pasado: los pedidos llegan de todas partes y no hay vino suficiente para atenderlos todos. Las botellas de Rúa blanco desaparecieron de todos los estantes de los supermercados y se ofrecían algunas botellas en tiendas electrónicas a precios por encima de los cinco euros (más gastos de envío).

A finales de octubre, exactamente el día 31, el supermercado Hipercor colocaba en medio de un pasillo las cajas de Rúa que se pueden ver en la fotografía, a un precio sensiblemente superior al que tradicionalmente tenía el vino antes del parkerazo (1,49 euros a botella) pero muy lejos de los más de cinco euros que se llegaron a pagar en verano.

En días sucesivos encontré el Rúa en las estanterías de Froiz y de Gadis al mismo precio de 1,85 euros. El cinco de diciembre Hipercor seguía disponiendo de Rúa, al mismo precio, prácticamente escondido en la última estantería, al nivel del suelo. Tuve que buscar bastante para dar con él.

Las preguntas son inevitables: ¿de dónde sale este Rúa si en verano la bodega aseguraba que no había vino?, ¿se trata de vino de la cosecha 2011?, ¿es posible ponerlo en el mercado a 31 de octubre?, ¿tardaron tan poco tiempo los consumidores parkerizados en darle la espalda al producto?.

Yo ya no sé que pensar.

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