Hace pocos días, en una visita a Torre da Algalia para comprar un queso del que hablaré en otro momento, encontré algo que creía perdido en Galicia: aguardiente de mirabel.

De los mirabeles he escrito y hablado en varias ocasiones, así como del aguardiente que del mismo se obtiene y que en Francia tiene un gran éxito.

En Galicia también se produce aguardiente de mirabel, aunque su destino preferente sea la elaboración de licor de la misma fruta. Se ponen los mirabeles en maceración en su propio aguardiente, junto con azúcar, y se comercializa como licor. Una lástima.

Hace algún tiempo conocí, y me aficioné, al aguardiente de mirabel que producía Quinta de Couselo bajo la marca Pozo do Demo. Pero si las ventas de licor de mirabel iban bien, las de su aguardiente no, y acabaron por retirarlo de mercado, para mi desconsuelo. Durante meses erré, como alma en pena, de tienda en tienda preguntando por el aguardiente de mirabel y esperando que quedase alguna botella, pero nada.

Así que en Torre da Algalia me llevé la alegría de encontrarlo de nuevo y el susto de su precio. Elaborado por Pazo Valdomiño y embotellado en recipientes de cristal de bohemia, la cosa andaban por los sesenta euros. Así que llamé a la destilería y, como era previsible, me anunciaron que también se comercializaba en envases más normales y a un precio entorno a los 30 euros la botella de 70 centilitros. Merece la pena pagarlos.

Esta tarde llegó un paquete, cortesía de Pazo Valdomiño, con el aguardiente de mirabel, cuya botella aparece en la fotografía. Había más cosas pero de ellas hablaremos en otro momento.

El aguardiente de mirabel de Pazo Valdomiño (45º) es aromático y recuerda plenamente a la fruta de la que procede, tanto en nariz como en boca. Una auténtica delicia que merece a pena probar, aunque ya prevengo de la dificultad para encontrarlo, puesto que solo sacan al mercado unas 2.000 botellas anuales.

Yo lo probé a temperatura ambiente y desarrolla un aroma y un sabor potentes, pero tal vez resulte demasiado contundente en boca (los 45 grados no perdonan), así que habrá que ponerlo a refrescar.