Con la presentación de Gastronomíadegalicia.com, el Conselleiro de Cultura y Turismo de la Xunta de Galicia anunció un Plan de Gastronomía en 2010 y desató las iras de algunos.

El Bloque Nacionalista Gallego (BNG) y el semanario afín A Nosa Terra fueron los primeros en saltar a la arena. El BNG ya presentó en el Parlamento una pregunta sobre el hecho de que dicha página solo está publicada en castellano, aunque según se puede leer en la información ofrecida por la Consellería, está prevista su publicación en varias lenguas, se supone que también en gallego. Podemos entender que se trata de un proyecto todavía en desarrollo.

Lo de la lengua es importante. Mucho. Pero el BNG estuvo cuatro años en el gobierno de la Xunta y durante ese tiempo destinó millones de euros a los medios de comunicación gallegos que se publican casi exclusivamente en castellano, así que le están reprochando al actual gobierno un proceder parecido al que ellos tuvieron desde 2005.

A mí, lengua aparte, lo que más me preocupa de este asunto es el hecho de que una institución que se llama “Academia Gallega de Gastronomía” avale una página como Gastronomíadegalicia.com, en la que podemos encontrar, bajo el epígafre de “platos de la cocina gallega” cosas como el pote, las kokotchas (sic) o el marrón glacé, así como recetas gallegas de las que yo jamás había escuchado hablar ni nada había leído, como la liebre benedictina o las manitas de cerdo. Entre las fuentes empleadas para buscar las recetas gallegas está terra.es.

Pero lo mejor del asunto es la receta del caldo. Reproducir lo que escribió Picadillo en 1905 es la más grande manifestación de ignorancia: ignoran que no todos los caldos, ya de aquella, se hacían solo con unto; ignoran que entonces los que podían ponían en el mismo un bueno surtido de carnes; ignoran lo que, hablando del caldo, escribió Emilia Pardo Bazán, asegurando que el labrador gallego era vegetariano… a la fuerza. Y sobre todo ignoran que la cocina es un ser vivo, en constante evolución, y que el caldo que hoy se hace con profusión de carnes es tan auténtico como el que hacían solo con unto los labradores pobres… y mucho más rico. Prueben a hacer hoy el caldo únicamente con unto y verán el fracaso.

Pero la cosa no acaba ahí. Según la web, algunas de las mieles más conocidas de Galicia son las de tomillo y azahar, dos flores, añado yo, abundantísimas en el interior de Galicia, donde se produce la mayor parte de la miel gallega. Conocidas en todo el mundo son las naranjas gallegas, superiores en todo a las de la China.

Del mero dicen que “Tal abundancia y dimensiones ha alcanzado este pescado de agua salada en nuestros contornos…”. En lo que va de año se descargaron en los puertos gallegos algo más de 350.000 kilos de mero frente a cerca de 26,5 millones de kilos de merluza. Datos de estadísticas oficiales.

Entre las carnes olvidan el lacón y dicen que en Galicia se sabe sacar muy bien el “ragut” del cerdo. No se enteraron de la cantidad de corzos que ahora se cazan en el país y no saben que además de la IGP Ternera Gallega el país produce una de las mejores carnes de vaca del mundo, ni saben nada de razas cárnicas tan especiales como la cachena o la caldelá.

Podría seguir encontrando más cosas por el estilo, pero eso me obligaría a continuar mirando la página y ya no me quedan ganas.

Únicamente sepan los lectores gallegos que ustedes andan diciendo por ahí que trabajan “para ganar las alubias” y no “para ganar los garbanzos”. Aquello tan popular de “ganar el pan” parece que pasó de moda.

Todo lo dicho no sería más que otro caso de página mal documentada destinada a ganar dinero, como hay tantas en la red. Pero en este caso Gastronomíadegalicia.com está refrendada por la Academia Española de Gastronomía y la Academia Gallega de Gastronomía que deberían dar explicaciones sobre la sarta de chorradas que se pueden leer allí.