¡Que carajo, es un tipo raro y punto!.

Cuando la mayoría de los jóvenes intentan escapar del campo, el tenía claro que quería vivir en él y de él. Y si aceptó estudiar ingeniería técnica industrial en la universidad de Vigo fue por contentar a su padre, un pequeño ganadero tradicional, con 25 vacas de leche, que esperaba ver a su hijo prosperar.

No se como se tomaría el padre la decisión de volver a casa, al campo, después de terminar la carrera. Pero con 26 años y el título en el bolsillo volvió a esa explotación de 25 vacas. Eso si, volvió cambiado.

Y cuando le ofrecieron comprar la pequeña quesería del pueblo (procesaba 500 litros de leche cada dos días) que cerraba por jubilación del propietario dio todas las vueltas que fueron necesarias hasta conseguir que su padre le ayudase en la aventura.

Aquella aventura comenzó con 100.000 euros. Hoy, 11 años y mucho sudor después, es propietario de la mayor fábrica de quesos al amparo de las denominaciones de origen Tetilla y Arzúa-Ulloa, fábrica en la que lleva invertidos unos 10 millones de euros.

Se llama Eladio Rigueira y es el responsable de que todos (unos 1.200 aproximadamente) los supermercados que el grupo Mercado tiene en España tengan en sus estanterías quesos de las dos D.O. citadas, así como los quesos fundidos loncheados, que elabora con un 70 por ciento de Tetilla y Arzúa-Ulloa (a partes iguales), nata y sales fundentes.

Casa Macán es hoy la principal productora de quesos de ambas denominaciones. Si su nombre no suena más es porque mantiene un contrato de exclusividad con Mercadona, así que no busque sus quesos en otro sitio. Salvo que encuentre uno de sus contados quesos de Arzúa-Ulloa curados, que vende en Hipercor y El Corte Inglés.

Ayer recibió el premio Alimentos de España al Joven Empresariado