Aunque no cayó una gota, el pasado sábado, 17 de octubre, fue un día pasado por agua en Ourense. Tocaba la VII Cata Internacional de Augas Termatalia, que tuvo lugar en el marco de la Feria Internacional del Turismo Termal que cada otoño se celebra en la capital orensana.
Invitado por los amigos de Gallaecia y por el director de la cata, Antonio Raluy, formé parte del jurado junto a casi otra docena de personas procedentes del resto de Galicia, España, Portugal, Italia y México.
Y puedo asegurar que la cosa no fue fácil. Después de catorce aguas sin gas y una paradita para estirar las piernas y visitar el servicio, llegó lo más fuerte de la cata: dos aguas con gas natural y doce con gas añadida.
El resultado, como en años anteriores, es muy alentador para las aguas gallegas (ojo, fue una cata a ciegas, con el agua servida por medio de jarras para evitar cualquier pista por la forma o color de la botella). Cinco de los diez premios concedidos quedaron en el país.
Aguas de mineralización muy débil:
1º premio: Agua Sana
2º premio: Bezoya
Aguas de mineralización débil:
1º premio: Cabreiroá
2º premio: Fuente del Val
3º premio: Fontecelta
Agua mineral con gas natural:
1º premio: Cabreiroá Única
2º premio: Pedras Salgadas
Agua mineral con gas:
1º premio: Vimeiro Sparkle
2º premio: Mondariz con gas
3º premio: Agua Sana





