Me parece que allá por la primera mitad del siglo XX hubo alguna experiencia con un vino espumoso en Galicia. Pero igual lo soñé…”. Por una vez el texto entre comillas es mío propio. Se trata de la respuesta a un comentario publicado en un post sobre los espumosos gallegos.

No, no lo había soñado. Ordenar papeles tiene la ventaja, además de permitir limpiar el polvo de la mesa se trabajo, que inevitablemente se transfiere a las manos y a los pantalones (”serás cetrenos“, diría mi madre se me viera), permite encontrar papeles que uno ya no recordaba.

Yo no recordaba la fotocopia de aquella carta al director, publicada en La Voz de Galicia hace algunos años y en la que se de la cuenta del Gran Champagne Gulías, que fabricaba por tierras de Ourense hace ya más de un siglo, el arquitecto Manuel Vázquez Gulías.

Según cuentan en la web de Beariz, su villa natal, las levaduras venían desde París por vía marítima.