En esta puta vida es habitual que los reconocimientos a su trabajo le lleguen a la gente al día siguiente de morirse, privándolos a ellos mismos de ese momento de vanidad que todos llevamos dentro.

Es lo que pasa esta semana en Galicia con Constante Gil, fallecido en Valencia el pasado día 8.

¿Quién fue Constante Gil?, preguntará la mayoría. Pues un pintor nacido en Taragoña (Rianxo, A Coruña) hace 83 años y con una larga carrera pictórica a sus espaladas. Gil vivía en Valencia desde 1948, cuando fue a estudiar Bellas Artes, y allí inventó en 1959 uno de los emblemas de su ciudad de acogida: el “Agua de Valencia“. ¿Quién no la tomó alguna vez?.