Se escribe mucho y bien sobre los mariscos gallegos en Galicia y fuera de ella. Se escribe muchas veces, también, con bastante desconocimiento del asunto. Pero hay un marisco gallego del que pocas veces se habla porque no son muchos los gallegos, y seguramente menos los de fuera, que lo hayan visto si no es por fotografías. Hablo del santiaguiño.
Según estadísticas de la Consellería de Pesca, en esta campaña se subastaron en las lonjas gallegas algo menos de 700 kilos de este marisco, con una enorme diferencia entre los precios más altos (130 euros por kilo) y los más bajos (6 euros/kilo).
Así que me extrañó ver el día 23 de diciembre dos cajas de ellos en la plaza de abastos de Santiago de Compostela, y más aún me sorprendió el precio de los mismos: 65 euros kilo el día anterior a Nochebuena. Claro que los compradores y compradoras andaban como locos en la busca de camarones, percebes, almejas… y no reparaban mucho en aquellos mariscos que muchos ni conocían. Seguro que esta Nochebuena hubo santiaguiños en las mesas de los compostelanos más avisados.
Durante bastante tiempo, hasta que los probé por primera vez, los santiaguiños fueron para mí un auténtico misterio. Un buen amigo de la zona de Ferrol, amante de la buena mesa, siempre ponía el santiaguiño por derribo de cualquiera otro marisco, mientras yo leía a Álvaro Cunqueiro escribir en A Cociña Gallega: “Quedan algunas cosas menudas, unas que no son de mucho mérito, como los santiaguiños, que tiran a seco, aunque haya aficionados a comerlos en tortilla, con perejil picado“. El día que los probé por primera vez también me pregunté qué santiaguiños habría comido Cunqueiro, porque lo cierto es que mi amigo tenía razón.
En un tiempo no va a ser fácil volver a ver este marisco, por lo menos gallego, ya que con el año terminan los tres meses en los que en Galicia está permitida su captura: octubre, noviembre y diciembre. Si fuera de este trimestre los ve en algún lugar tendrán que proceder de Asturias o Portugal, por ejemplo, donde no existe período de veda. Y no se fíe de los sitios donde le digan que solo se pueden encontrar en el mes de julio, que son muchos. Se trata de una información que va con varios años de retraso. Efectivamente, hubo un tiempo en que en Galicia solo se permitía la captura de santiaguiños en el mes de julio, pero en los últimos años es el último trimestre del año el apto para la captura.





