Hace unos días llevé a la familia hasta el pico mismo de O Cadramón, el más alto del norte de la provincia de Lugo (1.056 metros de altitud), aunque la gloria a lleve el de O Xistral (1.032 metros de altitud) que da nombre a la sierra. Sería de Muras el geógrafo que puso los nombres en el mapa…

El caso es que vuelvo a mi casa en Brión y miro aquella altura en la que nunca estuve y decido buscar la manera de llegar allí. No voy a presumir ahora de capacidad de orientación, pero la primera idea fue la buena, mejor aún de lo que pensaba ya que encontré una carretera asfaltada que me dejó a escasos doscientos metros del pico de Santa Cecía (495 metros) que corona los Montes del Oleirón, en el mismo límite entre los ayuntamientos de Brión y Rois. Encontré un lugar que me recuerda, y mucho, al Cadramón: monte raso, tojos, rañas, caballos salvajes… y unas vistas de impresión. Allí el demonio podría tentar fácilmente a unos cuántos aspirantes a alcalde ya que las vistas van desde Padrón hasta Negreira, pasando por Milladorio, Santiago de Compostela, Bertamiráns y Brión. En la otra vertiente Rois, Lousame y dios sabe cuanto más. Solo falta divisar el mar, como desde O Cadramón.

- Niño, se ve que el aire fresco te debió sentar mal, que este es un blog gastronómico y no geográfico ni de viajes.

- Pues tiene buena razón usted, pero de alguna manera tengo que buscar yo la forma de traer aquí las fotos que hice allí.

Al bajar del monte, y dado que estaba más cerca de Urdilde que de la casa, decidí comer en Curtiñas, esa casa de comidas caseras de la que ya he escrito aquí. Primero tres sardinas asadas en la plancha, absolutamente deliciosas. Después un churrasco al horno, que en realidad es costilla de ternera asada en el horno. Impresionante la costilla y las patatas fritas del acompañamiento. Como es de ritual en Galicia, la guarnición de la carne se completaba con un pimiento rojo también frito. Con una cerveza, un café y las buenas tardes pagué 13 euros.

¿Qué, ya se convirtió esto en un post gastronómico?.

Aprovecho la ocasión para recomendar una nueva visita al Octopus fragensis, donde hay importantes novedades