No todos los días puede uno pobar el “pulpo de las fragas“. El 22 de agosto en O Valadouro si

Que O Valadouro es un país mágico no lo puede negar nadie. Incluso a mi amigo Manolo, experto en tojos y piedras, que parece nombre de orfeón pero no lo es, le brillan los ojos de manera especial cuando habla de una tierra en la que vió maravillas.

La magia se verá reforzada el 22 de agosto cuando el mundo entero descubra como los pulpos crecen colgados de los árboles de la Fraga das Lerias, uno de los rincones naturales más apasionantes de aquella tierra, pero también más desconocido. Todos hablan de ella, pero pocos la visitaron, aunque la concejala de Cultura, alcaldesa in pectore en otro tiempo, ande empeñada en llevar allí incluso a los japoneses.

- Mira rapaz, déjate de “lerias” (charla) y aclara eso del pulpo de As Lerias.

- Tranquila señora, que para todo hay tiempo.

Y como los que saben de la cosa dicen que en los blogs hay que escribir para uno mismo, yo continúo con mi leria sin atender las demandas de las lectoras impacientes.

No cito a los japoneses en vano. En un tiempo remoto el primer frigorífico que llegó a O Valadouro se enchufó en la Casa de Raña, Hostal Asturias de nombre oficial, donde residía Laureano en condición de copropietario. Invalido de una pierna y libre de toda ocupación laboral, Laureano era conocido por su capacidad de traficar en chismes y novedades, así como por la de contar trolas. Así que la llegada del frigorífico al Raña provocó, según él, la llegada de curiosos de toda la comarca a bordo de las rubias que entonces eran el transporte público más común de la época. En memoria de Laureano, que era un tipo simpático (¿Cuándo llegaste, cuando te vas? era su saludo la todo emigrante que encontraba por la villa), yo sigo empleando su misma afirmación exagerada cuando se produce un acontecimiento extraordinario, aunque la modernizo: ahora son autobuses de japoneses los que llegan a ver la novedad.

- Y del pulpo ¿qué?

- Pues ya viene el asunto, mujer

No sé cuantos, pero les aseguro que el 22 de agosto los japoneses llegan al Valadouro para probar el pulpo de los bosques, que es un animal hasta ahora desconocido por el mundo adelante: el Octopus fragensis (var. Lerias). Por lo que cuenta el periódico se van a cocinar 1.300 raciones á feira, a la plancha y en vinagreta, que se repartirán gratis. Pan y vino habrá que pagarlo.

Organiza la fiesta la asociación cultural Fraga das Lerias, parece que con la colaboración del Ayuntamiento de O Valadouro, ambos muy interesados en la promoción de los productos gastronómicos propios de la zona. Como se puede leer en los Contos do Valadouro, un libro en el que Manuel Lourenzo, Xesús Pisón e Isaac Ferreira recopilaron cientos de cuentos referidos por los vecinos del ayuntamiento, “Siempre se dijo que O Valadouro había sido un mar. Un día, en el lugar que llaman A Rabia, el mar reventó una presa que allí había y marchó rabiando de O Valadouro?. El Octopus fragensis viene a confirmar la creencia popular.

Me olvidaba de decir que la exaltación del pulpo en O Valadouro va a ser la enésima de este verano en A Mariña. Imagino que en todos los casos, como en este de Ferreira, apoyada por la delegación provincial de la Consellería de Pesca.

Y ahora llegan las preguntas: ¿cuánto pulpo se pesca en Lugo?, ¿de que caladeros procede el que se coció en todas las exaltaciones de este verano?, ¿no podrían la asociación Fraga das Lerias y el Ayuntamiento de O Valadouro promocionar un producto propio del valle, que los hay y muy interesantes?.

Y la más jodida de todas: ¿hay alguna afinidad política entre los representantes de la asociación y los de la consejería?.

ÚLTIMA HORA

Nuestro colaborador Filomeno Petisuis, natural de O Cadramón, nos remite un documento fotográfico inédito: la imagen del Octopus fragensis luchando por su comida.

Como bien es sabido, en los bosques gallegos aun no se dan las nécoras, por lo que el pulpo de los bosques se convirtió en vegetariano. En la instantánea podemos ver un ejemplar de pulpo a punto de dar buena cuenta de una pera urraca, siempre que su competidor natural, el congrio en salsa verde (Conger verdescente) no se le adelante en la acción predadora. Las peleas entre pulpos y congrios de los bosques son frecuentes, y sus resultados se pueden apreciar en el ojo derecho de este ejemplar de octopus.