No es la de los limones la subida que más debe preocuparnos, salvo si nos dedicamos a la producción de granizado…

Sube la bolsa, baja el pescado, decían Tip y Col y todos reíamos a gusto. Ahora no, que no están las cosas para muchas risas, pero las ganas de reír sí que me vienen de vez en cuando.

Hoy los periódicos y ayer las radios y televisiones están llenos de limones. Más bien de lo que subieron de precio estos cítricos, que ya van por más del 64 por ciento y ascendiendo.

Pero lo cierto es que a mí lo que me preocupa es lo que sube el euríbor, el IPC en su conjunto, el pan, las patatas, la carne, el pollo, las verduras, el pescado e incluso las frutas. Los limones, así, sin más, me preocupan más bien menos.

Porque, vamos a ver. ¿Quién se alimenta de limones?. El limón es imprescindible en la cocina pero empleamos cantidades tan pequeñas que su precio viene a preocuparnos lo mismo que el del azafrán. Claro que mientras hablamos de limones, pura anécdota, olvidamos el resto.

Y en un par de días llegan las olimpiadas que nos han tener ocupados un tiempito.