“Es la Sardina (como llevo dicho) uno de los Peces mas delicados, y aunque el mas susceptible de condimentos; ninguno le da mas gracia que el mas sencillo, que se reduce a asarla ligeramente en las brasas preparadas con algunas arenas de sal, y quando mas, envuelta en una hoja de parra; por lo común se come frita, guisada, rellena, en escaveche y cocida; pero su uso mas ordinario, mas útil, y que la hace conocer desde el Norte al Mediodía, es salada, bien sea a la gallega, bien a la catalana; tambien se suele ahumar por un método distinto del comun con que preparan sus Arenques los Holandeses, pues se reduce a tenerla en salmuera algunas horas, y luego darle humo de laurel (si es posible) ó de otras ramas olorosas; con cuyo método resulta una especie de cecina mas delicada sin comparacion que la de los Arenques Holandeses”. Son palabras de Cornide de Saavedra no seu libro Ensayo de una historia de los peces y otras producciones marinas de la costa de Galicia publicado en 1774 e no que podemos atopar interesantes novas sobre os usos e costumes dos galegos do século XVIII no consumo de peixes.
Do escrito por Cornide interésame agora o que se refire a asar as sardiñas “envuelta en una hoja de parra”. Resulta que esta maneira de asar as sardiñas é popular nun país tan afastado de nos coma Grecia, onde recibe o nome de Psari sta klimatofilla. Os gregos cociñan este prato con sardiñas, arenques ou cabalas, que rocían con zume de limón, aceite de oliva e tomentelo antes de envolvelo na folla de parra e poñelo na grella.





