El Pazo de Baión, que en otro tiempo fue narco-residencia, queda finalmente en Galicia.

- No me irá a decir que un multimillonario quería trasladarlo piedra a piedra al otro lado del Atlántico.

Pues no señora, la cosa no va por ahí. Lo importante de Baión, a nuestros efectos, es que está rodeado de 20 hectáreas de viñedo incluido en la denominación de origen Rías Baixas que, finalmente, va a quedar en manos de una empresa gallega, Condes de Albarei, con la que competían empresas de la Rioja y de Cataluña.

Pienso que es importante que una propiedad tan singular como Baión quede en manos gallegas, pero eso no significa que la llegada de capitales foráneos a nuestro sector vitivinícola sea indeseable. Más bien todo lo contrario. Muchos de los grandes avances registrados en los últimos tiempos en los vinos gallegos vinieron de la mano de empresarios o enólogos no gallegos, que ven las cosas de diferente manera y aportan ideas nuevas y frescas. Bienvenidos sean, pero me alegro de que Baión siga siendo gallego.