En este final de primavera artistas y deportistas se apuntaron a la moda de posar desnudos para reivindicar todo tipo de cuestiones. El último, que yo sepa, fue el tenista Fernando Verdasco, que se dejó fotografiar solo con una raqueta para una campaña contra el cáncer. Poco antes Elsa Pataki salió desnuda en un número de la revista Elle dedicado al agua, que estará de moda durante todo el verano no solo por la temporada de baños sino también por la Expo de Zaragoza.
Y antes que ellos dos la cantante Alaska también se puso en porreta para apoyar una campaña contra las corridas de toros, causa a la que de paso también me apunto. (No es por cotorrear, pero me da a mí que en la foto de Alaska hay mucho photosohp).
Así que tal y como anda de animado el patio, ¿por qué no unos cocineros y cocineras tapando las vergüenzas con unas lampreas o unas conchas de vieira, pongo por caso. Antecedentes no faltan, que ya un cocinero cambadés enseñó las cachas el año pasado en una campaña de recogida de fondos para una entidad benéfica.

