Junio 12th, 2008Dudas sobre el pescado
La huelga del transporte y del sector pesquero está dejando algunos datos que deberían hacer pensar a nuestros legisladores sobre algunos aspectos ciertamente discutibles de la legislación alimentaria que responden nadie sabe a que criterios.
Ayer representantes de los armadores y pescadores gallegos recorrieron algunos supermercados y grande superficies de las áreas de A Coruña y Vigo poniendo de manifiesto las irregularidades en la venta al público de pescado fresco o, a veces, supuestamente fresco. En la radio escuché a uno de estos hombres del mar decirle a las clientas del supermercado: “No le den eso a sus hijos ¡Los están envenenando!”.
Por lo que escucho y leo, lo más normal fue a encontrar el pescado mal etiquetado, cosa absolutamente común cuando cuenta con etiqueta, que no es siempre, o pescado descongelado que se vende como fresco. Hace unos veinte años yo fui testigo, en una madrugada de jueves, de como los servicios veterinarios decomisaban en la plaza de abastos de Santiago calamares descongelados que se iban a vender por frescos, o mariscos que no garantizaban documentalmente su origen. Hoy no sé si los inspectores hacen o no o su labor ni bajo que directrices.
En mi casa se come con frecuencia pez espada. Más que nada porque tengo un chaval que es uno de los pocos pescados que come. Así que siempre salgo espantado de los supermercados donde, con todas las bendiciones de la ley se vende este pescado descongelado. Basta con que en la etiqueta ponga “producto desconxelado”, aunque sea en letra bien pequeñita. Cada vez que lo veo me acuerdo de las recomendaciones que siempre nos dan las autoridades sanitarias sobre la necesidad de no romper la cadena del frío cuando compramos congelados. Y me dan ganas de mandarlos a paseo. La autorización de vender pescado descongelado viene del Código Alimentario, elaborado hace más de 40 años.
Vaya, que llegué a pensar que todo el pez espada que capturan los palangreros de A Guarda se congelaba a bordo de los barcos y que no se desembarcaba pescado fresco en los puertos gallegos, idea que esta misma mañana me sacaba de la cabeza el gerente de Orpagu (Organización de Palangreros de A Guarda), Manuel Sequeiros.
La otra cuestión es el etiquetado del pescado. La normativa comunitaria, aplicada en España a través del Real Decreto 121/2004, establece que todos los productos de la pesca, el marisqueo y la acuicultura, tanto vivos cómo frescos, refrigerados o cocidos, deben identificarse en el supermercado o en la pescadería con una etiqueta que contenga, entre otros datos, el nombre comercial y científico del producto y la zona de captura y cría. Todo bien, sino fuera porque las zonas de captura establecidas a efectos de etiquetado son tan grandes que la zona 27, común en las etiquetas del pescado que se vende en Galicia, va desde el Estrecho de Gibraltar hasta el norte de Rusia, donde se tocan Europa y Asia. Es decir, toda la costa atlántica europea está incluida en esta zona. ¿Sirve de algo esta información?.
El mismo etiquetado vale tanto para los productos de la Unión Europea cómo para los procedentes de terceros países, sin que tenga que indicarse cuál es el país de origen.
Solo tendrán que aclarar en la etiqueta el país de origen, cuando vengan de terceros países, los productos incluidos en la siguiente lista:
solla (Pleuronectes platessa),
atún blanco (Thunnus alalunga),
atún rojo (Thunnus Thynnus),
patudo (Thunnus o Parathunnus obesus),
arenque de la especie Clupea harengus,
bacalao de la especie Gadus morhua,
sardina de la especie Sardina pilchardus,
eglefino (Melanogrammus aeglefinus),
carbonero (Pollachius virens),
abadejo (Pollachius pollachius),
caballa de la especie Scomber scombrus,
estornino de la especie Scomber japonicus,
jurel (Trachurus spp.),
galludo y pintarroja (Squalus acanthias y Scyliorhinus spp.),
gallineta nórdica (Sebastes spp.),
merlán (Merlangius merlangus),
bacaladillas (Micromesistius poutassou o Gadus poutassou),
maruca (Molva spp.),
boquerón/anchoa (Engraulis spp.),
merluza de la especie Merluccius merluccius,
gallo (Lepidorhombus spp.),
japuta (Brama spp.),
rape (Lophius spp.),
limanda (Limanda limanda),
mendo limón (Microstomus kitt),
faneca (Trisopterus luscus) y capellán (Trisopterus minutus),
boga (Boops boops),
caramel (Maena smaris),
congrio (Conger conger),
rubio (Trigla spp.),
lisa (Mugi spp.),
raya (Raja spp.),
platija (Platichthys flesus),
lenguado (Solea spp.),
peces cinto (Lepidopus caudatus y Aphanopus carbo);
quisquilla (Crangon crangon) y camarones boreales (Pandalus borealis),
buey de mar (Cancer pagurus),
cigala (Nephrops norvegicus);
jibias (Sepia officinalis y Rossia macrosoma).




13 Junio 2008 a las 13:50
Totalmente de acuerdo, lo que comentas en este post yo lo vengo viendo sistematicamente desde hace años sin que nada haga nada (administraciones, pescadores, asociaciones de consumidores…).