Agosto 30th, 2007Estragos inmorales
Estoy enfadado, así que nadie aguarde muchas risas. Veo en el telediario y en los periódicos que un año más se celebra la tomatina en la que 40.000 personas lanzan unos contra otros 150.000 kilos de tomates que finalmente acabarán en las escombreras y en las alcantarillas. Me pregunto que pensarán los inmigrantes africanos que recogen esos tomates ante tanto fruto estropeado por diversión.
Claro que la tomatina no es el único ejemplo de “derroche” (“Bienvenido al derroche” dice la web oficial de esta fiesta). En Pobla del Duc estropean 20.000 kilos de uvas en la fiesta de él raïm y en Benicarló un jamón en el concurso de lanzamiento de jamones. En Haro (La Rioja) son miles de litros de vino los que se estropean. En Galicia también tenemos nuestro derroche: cada 16 de agosto miles de litros de agua potable acaban en las alcantarillas de la villa en la fiesta del agua que sigue a la procesión de San Roque.
Ya sé que ni los tomates de Buñol, ni las uvas de Pobla del Duc ni el agua de Vilagarcía van a acabar con la hambre y la sed en el mundo, pero me parece inmoral estropear alimentos por diversión. Quisiera saber cuantos niños murieron de hambre en el mundo en los sesenta minutos que oficialmente dura la tomatina.
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1 Septiembre 2007 a las 9:08
Muchas veces me he hecho las mismas preguntas que tu.Cuando llegue hace unos años a España, quede anonadada, ya que desde mi subdesarrollada y tercermundista mente latinoamericana no daba crédito que se tirara asi, algo que en mi pais en ese momento estaba tan caro que comprabas de a uno para dar un gustito a la ensalada.
Lo que puede parar el hambre en el mundo es la suma de todos los gestos que se encaminen hacia ello.